Espero pronto relatarlo de manera sobria, sin sensiblerías y sin ningún
afán de reconocimiento propio. Pero puedo compartirte que mi caso no es
extraño ni extraordinario. Tristemente este caso abunda hoy en día: fuí
un hombre enojado con Dios. Que renegaba del mundo, que no estaba de
acuerdo con haber nacido "yo no pedí nacer", me justificaba. Tuve, eso
sí, una sed de conocimiento que me condujo a estudiar filosofía,
literatura, a escribir y leer como loco. Quería encontrar la verdad. La
razón de esa que yo veía como sinrazón de existencia. Ya ni vida:
existencia. Se me hacía absurdo todo. Renegaba de Di-s, lo cuestioné.
Jamás lo ofendí, eso sí. Pero estaba muy dolido de una herida que no
sabía por qué seguía abierta. Hice mucho daño a personas con mi soberbia
y orgullo. Era incapaz de pedir perdón. Me sentía la última coca cola
en el desierto. Talentoso sí, creativo sí, pero ni aunque hubiese sido
extraordinario en mi campo se justificaría nunca esa actitud de mini
dios. Creía que yo me generaba mi vida, mi destino, y lo paradójico era
que ¡nada me hacía sentir en calma ni satisfecho! Sólo ahondaba en un
pozo más profundo que yo mismo cavaba. Como siempre pasa: culpaba a
todos. Y luego me culpaba a mí mismo. Jamás pude perdonarme yo. Porque
nadie puede perdonarse a sí mismo, no así nada más. Falta otro paso. Y
caí en excesos terribles, ya debes imaginarlos. Todos. Y siempre me
estuvo rondando el deseo de desaparecer de la faz de la tierra. Hasta
que lo intenté una vez. Después dos veces más. Gracias a Di-s que no
tuve éxito. Pasaron algunos años para que yo encontrara la verdad. Me
educaron (como a casi todos en México) en la religión católica (que con
excepción de Cristo siempre me provocó muchos cuestionamientos, no
entendía qué rayos con todo ese rito y lo que ves en la realidad lo que
hace el Vaticano, el papa y demás dioses pequeños). Me volví ateo. Luego
abracé el budismo. Luego comenzaba a adentrarme en un grupo con
chamanes. Cosas que de ángeles, que las vibras, los horóscopos, la
espiritualidad, el new age...más perdido. Me pasó de todo lo que no
quiere uno que le pase. Perdí todo. Después volví a levantarme y un día
me clavé en todo lo que hacen los illuminati en su adoración a Satanás.
Hay unos que se atreven a poner en frente un crucifijo y detrás sus
baales, cabras y estrellas invertidas. Entré en una empresa que da
cursos de coachin y era la más pura adoración a Satanás ("tú eres tu
dios, tú te generas todo" lava cocos) Y justo en esos días una amiga y
ahora hermana en la fe le daba clases sobre la Biblia a la que era mi
novia en esos días. Yo iba por ella. Un día me invitó: si quieres
acompañarnos. Y me acerqué. Y me pareció muy interesante esa
aproximación tan preparada y serena sobre la Biblia y sus pasajes. Sin
yo saberlo oraban por mí. Sin percatarme yo ya estaba otra vez
clavadísimo viendo puro video sobre sectas, sobre el nuevo orden
mundial, fascinado con documentales que descubrían a la iglesia católica
como la gran ramera del diablo, dedicados a tergiversar todo lo que
Cristo vino a enseñar. sin saberlo estaba fascinado. Hasta que un día
yendo a correr empecé a sentir una opresión en mi pecho. Me detuve. Y
sentí que una fuerza poderosa me doblaba. Me agaché. No podría
incorporarme. Y de pronto así como lo digo me arrodillé y me puse a
llorar. Le pedí perdón a Dios. Lo que me salió fue eso: "Perdóname
Señor, perdóname. Ayúdame, Ayúdame. No puedo yo solo, ayúdame, por
favor.." Quedé postrado y ese lloro de desesperación se tornó un lloro
de alivio, Nunca había llorado así, desahogando todo pero al mismo
tiempo sintiendo un consuelo divino. Es imposible de explicar. Cada ser
humano experimenta algo muy suyo cuando Cristo lo toca. Solo sé y
comprobé que es cierto, que es real. El rendirme, tirar las armas
absurdas y postrarme ante Dios, pidiendo su perdón y recibiéndolo me
salvó literalmente la vida. Porque yo ya no veía más allá. De verdad
estaba ya harto, agotado y sin gana de nada. La experiencia es
individual. Es verdad que Dios tiene un plan específico para cada quien,
para mí...para ti. Ahora tengo una nueva vida, todo lo viejo queda
atrás, el pasado queda borrado. Sientes, en tu interior y en tu mente
una renovación total, conoces lo que es la Esperanza, y la presencia de
DIOS a tal magnitud que no puedes parar de agradecerle. Y ya con Él este
gozo jamás te deja. Muchas cosas pasaron antes, sí. Muchas más han
pasado después. Y cada día me quedo más asombrado. Pues en verdad ahora
puedo ver, cuando estaba ciego. Nada de lo que nos habian contado sobre
la fe, sobre Jesús tiene que ver con conocerlo a El directamente. Nada
que ver. Es un regalo para esta vida y la venidera.Ya no tengo temor de
adónde me iré cuando ya no esté en esta tierra. Ya no ando en pos de
filosofías ni mezclo de aquí y de allá. Te puedo decir con toda
honestidad que es cierto: Jesús es el único camino, la verdad y la vida.
Y te ama.










No comments:
Post a Comment