tema delicado. La Palabra nos dice en 1 Corintios 10:23-26Reina-Valera Antigua (RVA)
23 Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.
24 Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.
Cuando un hermano en la fe se ha dado cuenta de que su pastor bebe
alcohol tiene que discernir varios puntos. DIOS ha permitido alumbrar
esa situación para que se medite en ello.
¿Por qué comienzo con esto? Porque la reacción humana (y aún de muchos cristianos) es condenar de inmediato.
Es cierto que apachurra el corazón, sobre todo si la persona bebe con
toda intención de hacerlo "socialmente", sin ningún reparo. Pero debemos
remontar ese sentimiento sin duda de enojo o desilusión. Porque vemos
al Pastor como lo que debe ser: nuestro guía, nuestro ejemplo, un buen
testimonio.
Ojo: no estamos diciendo que un pastor tiene que ser perfecto. Sólo Cristo Jesús es perfecto.
Sabemos que aún el pastor es un ser humano, y también está siendo moldeado por Cristo.
La cuestión aquí es que si el supuesto pastor que bebe alcohol de
manera "ocasional", que se "echa su copita", que incluso se justifica
citando a Timoteo y ahí se agarra de trinchera (no lo cito aquí porque
quien no está en la Palabra podría entenderlo equivocadamente como este
pastor), lo hace frente a su rebaño, la cuestión es delicada. Y si lo
hace frente o junto a hermanos del rebaño que precisamente tienen ese
problema con el beber, el caso se vuelve GRAVE.
Primero, porque
el pastor está dando un mal ejemplo. Está dando un mal testimonio. Y
como dice la cita con la que iniciamos este texto, en el versículo 24,
"Ninguno busque su propio bien, sino el del otro", si el mismo pastor de
esas ovejas alienta con su ejemplo o condona el hecho de beber alcohol,
sea una copita, sea rompopito, frente a sus hijos espirituales que
precisamente están atravesando por el grave problema de alcoholismo de
uno de ellos o de la pareja, el pastor no está procurando el bien de su
rebaño. Esta trabajando para el enemigo. Y Satanás baila en una pata.
Si un pastor hace esto y lo ve "normal" requiere exhorto.
Antes que nada, orar por él. Pedir a DIOS para que el hermano pastor
encuentre de nuevo el camino y vea por su corrección y haga rogativas,
plegarias constantes para que se libre de ese mal: estar atado al
alcohol y además dar mal ejemplo con ese hecho.
Pero para
exhortarlo, hay que hacerlo con amor y respeto. El pastor supuesto no es
infalible, es humano. Y puede fallar y fallará. Pero es necesario, es
vital que sus co-pastores (servidores, diáconos) no condonen este hecho.
Y si resulta que con los que departe tomándose un vinito son
precisamente los que ha elegido para que sean sus co-pastores, el caso
aún es más delicado. Pero no sin solución.
Justo aquí el Señor
está probando a los que pretenden ser co-pastores o servidores en la
Congregación. Justo ahí deben levantarse y seguir a Cristo...no al
pastor de su congregación.
Justo ahí podrías ayudar a salvar su alma...y las del rebaño que conduce.
1. Ora. Dedica mínimo media hora diaria para orar por ese pastor, oveja
que se ha descarriado. Ruega al Señor por ayuda y misericordia por él,
su familia y los hermanos en la congregación. Pídele al Señor guía,
comprobación, pídele que Él abra el momento y lugar preciso para, con
todo amor y respeto, encarar la situación y hablar con el pastor,
exhortarlo a que no ignore la situación.
¿Qué debería hacer el pastor?
Aquí es donde el que se ha percatado de su falta, una vez comprobado
mediante hechos concretos, y antes que nada, oración, ahí es donde debe
mostrar el carácter de Cristo: mostrar misericordia por esa alma, pero
también tener la firmeza de DIOS, pues se trata de la salvación de toda
una congregación.
Si estás en una congregación donde el pastor
probadamente bebe alcohol de manera "social" frente a personas no
creyentes o más aún frente o con hermanos en la fe, está cometiendo un
grave, grave error.
Si la persona que lo ve lo tolera y
participa de esas reuniones y no hace nada al respecto, quizá se
encuentre en esa congregación precisamente porque le van a tolerar sus
faltas, porque cree que "tiene permiso para tomar también si el pastor
lo hace".
Pero esa persona debe de tomar en serio entonces su
camino en Cristo. ¿Está en Cristo o en el pastor? ¿De verdad está siendo
obendiente siguiendo a Cristo o está simplemente eligiendo lo que le
conviene de la Palabra para usarla a su modo y continuar haciendo cosas
que le están perjudicando en su vida?
Es una auto evaluación.
No se trata de condenar al pastor, no se trata tampoco de decir,
"bueno, ya Dios le dirá" cuando sabe esa persona que está siendo co
partícipe de algo que está destruyendo al pastor y destruirá a la
congregación. Tenemos que ser sinceros y afrontar la verdad.
Quizá esa persona precisamente está en esa congregación porque "le
permiten ser como es él o ella". Entonces, ¿no estamos con Cristo para
ser sus vasijas, para que El nos transforme? Si no nos esforzamos en ser
obedientes jamás experimentaremos la verdadera fe y jamás conoceremos
lo que el Señor tiene preparado para nosotros porque veladamente
insistimos en seguir haciendo lo que nosotros elegimos. La persona, si
ora y se postra ante Dios y le pide que le muestre si está haciendo algo
equivocado con toda sinceridad no podrá evitar sentirse mal. Pero Dios
nos perdona, nos conoce y nos alienta a seguir.
Pero no podemos
justificarnos poniendo esa frase que muchos cristianos usan para su
propio beneficio: "ah, el Señor tiene sus tiempos" Traducción: mientras
sigo haciendo lo que se me pega la gana.
Esa persona tiene que entender que no está en Cristo.
Que está dando también un mal ejemplo.
Que no se está esforzando.
Porque esa actitud pasiva, complaciente, también refleja, entre otras cosas:
Que esa persona no ora. O no ora lo suficiente. O no ora con todo el corazón.
Que no está leyendo la Palabra o no cómo debe ser y no con la frecuencia debida.
Que no se está congregando o no se está congregando en un lugar donde
se practica la sana doctrina...y donde el pastor es el primero en tener
que dar un buen testimonio.
Otras cosas que pueden servir de guía
para meditar si se está en el lugar correcto (no en el lugar que le
gusta o le parece más "padre" a quien se quiere congregar sino a dónde
le llama Dios acudir):
¿Sigue teniendo problemas con el alcohol? ¿La pareja sigue sufriendo fuertemente por el alcohol?
¿No cambia realmente nada en su vida como pareja?
¿Uno de la pareja ha optado por ignorar la situación y vivir solo aunque esté con la otra persona bajo el mismo techo?
¿La relación como pareja es sana?
¿Cumple cada quien con su función como pareja tanto en lo íntimo como en el sustento?
¿Oran juntos?
¿Leen la Palabra juntos?
¿Se juntan más con los amigos de antes o más con hermanos en la fe?
¿Has notado cambios en tu físico?
Si una persona está bajo la tutela de un pastor que presenta esta dolencia tiene que ayudarlo como hermano en la fe.
No es sugerible evidenciarlo frente a toda la congregación (no en un
primer acercamiento). Debe de ser lo más discreto y privado y directo
(cara a cara).
Si no lo entiende, y la situación sigue, se tiene
que acudir a los ancianos de la iglesia (los co pastores, los
servidores) que tengan buen testimonio. Si están igual, pues ¡qué espera
la persona para salir corriendo de esa congregación! Pues queriéndolo o
no están sirviendo a Satanás.
Esto puede ser un momento de gran
avivamiento para la Gloria de Dios: si el pastor está con Dios, pedirá
perdón, rogará al Señor, se esforzará en enmendar su camino. Dios es
bueno...pero también es justo.
Muchas veces sucede que el pastor
es o alguien muy joven, que le ha faltado experiencia de vida, o quizá
nunca se ha quebrantado realmente y aceptó ese cargo por diversas
razones que no incluyeron su quebrantamiento y decisión de dedicar su
vida a Cristo. Quizá su familia es de pastores y lo obligaron. Quizá esa
persona este sufriendo porque, cierto es, el ser pastor es una
responsabilidad colosal. Nada más el Rey de reyes, cuando lo llame a su
presencia, no solo le pedirá cuentas por su vida individual sino por la
de su rebaño. No es para tomarlo a guasa.
No hay cabida para seguir pensando erradamente que porque "diosito es buenito y yo soy su consentido" me va a perdonar.
Quizá perdone...pero hay consecuencias.
Ayuda a tu pastor si está atravesando por esa tribulación.
Ayuda a que se levante CRISTO con poder para que le muestre a el camino
correcto, que lo recobre. Puede ser algo maravilloso para la gloria de
Dios.
Reflexiona, si estás en esa situación, ya sea siendo
pastor, servidor, co pastor, diácono, capellán...o eres parte de la
congregación, un hermano o hermana en la fe: medita, reflexiona por qué
motivos has llegado a esa iglesia, si de verdad te estás abocando a
seguir a Cristo o sigues negociando con su Palabra. Piénsalo seriamente
porque seguro depende de ti alguien o dependerá, ¿qué ejemplo quieres
que vea tu hijo de ti? ¿Qué crees que pensará si te ve echándote la
copita con el pastor? ¿Cuál es el cambio que está viendo tu hijo?
Todos tenemos fallas, errores, todos, todos tenemos algo por qué luchar
y vencer dentro de nosotros. Pero la diferencia está en si nos estamos
haciendo tontos dilatando el tomar conciencia o de verdad estamos
postrados buscando la misericordia y ayuda de nuestro Señor Jesús.
Es un hecho, es una realidad irrefutable que si lo buscamos de todo
corazón, con toda el alma, de todo nuestro ser y entendimiento, el Señor
inclina su oído a nosotros y nos ayuda y nos libra.
Gracias a
Dios en mi congregación no tenemos esta situación. Hay otras, por
supuesto, para eso vamos a la casa del Señor: primeramente a alabarlo, a
darle las gracias, a gozarnos de su gran amor, de su generosidad, de su
misericordia...
...vamos a pedirle ayuda, claro
..pero
vamos también a que nos digan la VERDAD, a discipularnos para servirle, a
seguir trabajando en nuestra salvación, esforzándonos en corregir
aquello que tenemos que remontar. Todos, todos tenemos no una sino
varias cosas que corregir.
Por ello, quienes consideran que un
cristiano ya es puro así nada más por varita mágica está errado. Por
supuesto que si se recibe a Cristo algo, algo debío suceder
atronadoramente dentro de esa persona para decidir por fin seguir a
Cristo, para alejarse del mal camino, pero es una labor ardua,
gratificante, maravillosa, porque solo así entablamos lo que busca Dios
de nosotros: tener una relación estrecha, única, persona, íntima, real,
verdadera, palpable con El.
Que Dios bendiga tu congregación y tu vida. En el precioso y todopoderoso nombre de Cristo Jesús. Amén.