A veces esperamos todo de Dios cuando ya nos ha dado todo.
Nos ha dado todo incluso para pedirle más y lo que queramos.
A veces nos desesperamos y no esperamos.
Porque no recibimos todo lo que creemos necesitamos para "estar bien".
Si desesperamos nos estamos saliendo del cauce que Dios quiere que sigamos.
Si nos desesperamos significa que no hemos buscado lo suficiente a Dios para recobrar nuestra calma en la espera.
Si tomamos la oración como exigencia. No es buena idea.
Si reclamamos en lugar de preguntar. No es buena idea.
Si sólo pensamos en lo que Yo quiero y no doy nada. Tampoco funciona.
Porque yo mismo con mi actitud de cerrazón bloqueo el camino para que Dios se manifieste.
No lo bloquea Dios. Lo bloqueo yo.
Yo bloqueo a Dios si mi actitud es negativa.
¿Qué es una actitud negativa?
Cómo lo ha dicho el pastor Pablo Gil, una actitud negativa es aquella que simplemente a todo responde que no.
"Cómo ves la situación?"
-NO, pues mal.
-NO, pues no sé.
_No, pues se ve que va a empeorar.
Y un largo etc, (anota el tuyo) _____________________________.
Actitud negativa (o sea, que no construye, que no ayuda a mejorar mi vida, que no esta dispuesta a recibir, es también la respuesta: No puedo.
No puedo
No se puede
Y también estos:
Sí, PERO, desafortunadamente...
Sí, PERO, desgraciadamente...
Ellos sí pero nosotros no (además ni te incluyes pero hablas de ti)
Ellos sí pero yo no
Es que...ellos
Es que...ella
Es que ...él
Es que...ya lo intenté y nada
Es que...la última vez lo hice y nada pasó
Y un largo etcétera, la lista puede ser interminable.
Si mi actitud es así, Yo mismo (y no Dios) estoy bloqueando mi beneficio.
Porque no estoy dispuesto.
Para recibir hay que estar dispuesto (preparado)
Quien espera en desesperación está dispuesto sí, pero para no recibir nada o quizá más cosas que no le serán agradables.
Quien espera en la correcta disposición es como si hiciera más espacio en su hogar (corazón, mente, casa) para darle lugar a todo lo que vendrá bueno y que ya da de hecho que vendrá.
Si me enojo por desesperación logré algo: poner una barrera a Dios.
Si me entristezco sin esforzarme en recuperarme y levantarme y buscar a Dios para adorarle y agradecerle a El (y no agradecer a secas) solo me hundo yo mismo en mi hoyo de autolástima.
Quienes ven el futuro con quejas, señalamientos a otros y no se levantan con ímpetu, con fuerza, con esperanza: han sido derrotados desde antes de haber librado la primera batalla
Por eso en películas (no solo en la Biblia), en estrategias militares, jamás jamás llevas a los que se quejan, a los que dicen "uy, son más", "No vamos a poder, hay que ser realistas", "Me gustaría pensar que lo lograremos pero soy escéptico", "No tengo decisión: mejor me abstengo"...todos ellos son cortados y ni siquiera son invitados a librar la lucha por la gloria.
Pero si lo analizas detenidamente son ellos mismos los que se cortan. Son ellos mismos los que no van a la fiesta, al evento.
Tú mismo te borras. Te das delete. ¿Por qué? Porque es más fácil quejarse y andar con la cobija arrastrando penando por lo desgraciada que es tu vida. Y no luchas. Y no recobras tu valentía.
No lo comparto para que te sientas mal. No, porque yo mismo tengo momentos en que me quiero tirar al suelo para que me levanten. Que tengan pena de mí, pobrecito: no tiene carácter.
Y todavía me decía yo "de carácter fuerte". Ja.
Por supuesto que sucederán cosas que te derribarán. Por supuesto que vendrán golpes en la vida que permite Dios para forjar nuestro carácter. Sí, Dios lo permite.
Porque no viniste aquí a quejarte de los demás.
Porque no viniste aquí a este mundo nada más a trabajar como loco para pagar las deudas.
Porque no viniste a este mundo para esperar el Buen Fin ni tener una pantalla más grande.
Porque incluso no viniste este mundo para "sacrificarte por tus hijos"
Tú y yo estamos aquí gracias a Dios.
Tú y yo estamos aquí para volver a El.
Busques por dónde busques todos estamos en la búsqueda.
Y todos estamos buscando porque muchas veces nos sentimos perdidos.
Y solo queremos hallar las salidas fáciles para acallar nuestra alma que desesperadamente te grita: "Necesito adorar, necesito alabar a Dios, darle las gracias a Dios".
Pero acallamos ese grito con ejercicio físico (para ponerte más buena...y luego te enoja que te digan cosas en la calle)
Pero queremos acallar ese grito con viajes, fotos sonrientes (a veces ahora es más compartir "la prueba" de que estuviste en un lugar remoto y "chic" que en lo que disfrutaste con tus propios ojos y no a través del la lente de una cámara)
No estamos aquí para "pasarla bien" nada más.
No estamos aquí tampoco nada más para "sufrir y cargar la cruz".
Pero te resistes a aprender.
Mejor lo fácil: los videítos sin referencias claras de las fuentes que te seducen para que tranquilices la ansiedad que no puedes reprimir dentro de ti:
"Es mejor estar solo", "Es mejor no casarse ni comprometerse" "Venimos a disfrutar los demás que se vayan al diablo"
Sin que te des cuenta que el mismo diablo precisamente te está llevando a ti.
La actitud correcta, no únicamente la positiva (volviendo a lo que comparte el Pastor Pablo Gil , Dios lo bendiga), es la que hace lo que tiene qué hacer aunque incluso no esté de acuerdo con Dios.
Sí, no lo neguemos. Sobre todo en las pruebas llegamos a sentirnos disgustados con Dios, ¿por qué me hace esto a mí? ¿por qué me odia? Y muchos resuelven culpar a Dios de la manera más poco instruída: "Ah, entonces si no haces ni me das lo que yo quiero ya no creo en tí. Porque no resuelves ahorita." Ah, caray. ¿Te estás escuchando? ¿Te estás dando cuenta de lo que estás diciendo y haciendo?
Dios está, ha estado y estará siempre contigo. Pero tú (yo) lo bloqueas con tu negatividad.
¿Por qué en un gimnasio si te crees eso de No pain, no gain?
¿Por qué hasta disfrutas del dolor?
Porque sabes que tendrás un beneficio. Y no esperas al final sino que disfrutas cada paso, cada evolución que ves al espejo.
¿Por qué, entonces, no crees que tu espíritu no requiere de entrenamiento, que ese entrenamiento se llama FE y que es un aprendizaje y práctica diaria?
Y Dios es tan bueno y maravilloso que si hablas con EL como se debe (acuérdate que le estás hablando al Creador del Universo) y le pides que te ayude a tener más perseverancia, disciplina, gusto por aprender de El, que te abra el entendimiento, que te abra tu mente, que no seas tú el que sigas creyendo que te las sabes de todas todas y nada más vas de fracaso en fracaso anunciándote en Facebook tirado en el suelo, si se lo pide a tu Padre que es Dios, por medio únicamente de Jesucristo (porque fue El quien murió por ti y nadie más), te lo otorga. Y te sorprendes de una manera que no puedo explicar.
Y claro que siguen las luchas, y claro que el mundo es a veces terrible, no por Dios eh, porque quienes se siguen haciendo daño unos a otros son seres humanos.
Pero precisamente en las luchas, en las batallas es como se logra la Victoria.
¿Quién has visto que logre una Victoria sin luchar?
También puedes ganarte el fracaso. Si desde antes del primer ladrillo que oiste por ahí que alguien pondría, Tú ya te derrumbaste.
Si antes de que alguien ponga el primer ladrillo, tú mismo ya te tapiaste de pies a cabeza, ¡ayudándole a bloquearte!
Amiga, Amigo:
Yo te comparto esto porque también estoy en el aprendizaje diario.
No porque me las sepa todas. Al contrario, quizá tenga muchas más fallas que tú.
Quizá yo no sea tan exitoso como tú.
Quizá yo no tenga una familia hermosa como tú.
Quizá yo aparentemente no tenga nada ni sepa qué me depara el mañana.
Pero tomé una decisión: seguir a Cristo.
Pero Cristo me tocó un día y me postré a pedirle perdón a mi Padre, al Maestro del Universo.
No le pedí perdón "a la vida" pues la vida no tiene conciencia y no se creó así misma.
No le pedí perdón "a la naturaleza" porque ella no es un sistema, ni es una mujer, ni tiene conciencia, ni se creó a sí misma.
Le pedí perdón al único Creador de todo el universo, de la vida, de la naturaleza. Al único en cuyas manos está mi destino y el de toda la existencia. Y me oyó.
Y si siendo yo nadie me oyó, ¿por qué no te va a oir a ti?
Tù no eres su hijo hasta que tú no lo pides concientemente: volver al Padre.
¿No incluso cuando te has enojado con tu padre o madre terrena sientes que se desconocen? Cómo duele cuando un hijo desconoce a sus padres con sus palabras y muchas veces más con sus actos.
Y qué maravilloso es cuando uno vuelve a casa y les pide perdón a mamá y a papá. Y les dices que los amas.
Así Dios es. Es tu padre, fue quien te creó. Quien te ha colmado de bendiciones. Quien te ha salvado de muchas que tú ni te imaginas.
Quien te ama como nadie ni nada.
Y quien espera que te reconcilies con El.
Venimos a este mundo a reconciliarnos con El.
Por eso no te ha funcionado ni te funcionará que le pidas perdón a la nada. Mucho menos sirve que te "pidas perdón a ti mismo".
Ayuda en parte. Pero no cierras el círculo: ya deja de huir, pues el únco que se seguirá dando de topes serás tú: vuelve a Dios.
Reconócelo. Cristo fue quien te salvó. Nadie más.
El te ha salvado de la muerte y le rindes tributo a otros seres y personajes.
Reconoce que El es tu Señor y Salvador.
Pídele que te reciba y recíbelo tú en tu corazón.
Cambia tu vida ahora.
En cualquier religión puedes quitar a su fundador y nada pasa. Todo puede seguir igual. Solo en el cristianismo es imposible quitar a la cabeza: porque no se trata de seguir "ritos" ni mandamientos nada más, ni que "seas buenito": se trata de iniciar una relación personal, íntima y real con Dios, que está vivo y que es real: Jesucristo.
Si crees en Cristo como crees que existe el Everest, está bien. Pero no estás creyendo como nos queremos referir aquí.
Si crees en Cristo como crees en tu madre que dio todo por ti, estás más cerca.
Si crees en Dios como quien le dio la vida a tu madre, a la madre de tu madre y a tu padre y al padre de tu padre por generaciones y generaciones; si lo colocas como el Unico y primero en tu adoración, más que tu madre terrena, más que tu padre porque El los creó a todos, te creó a ti, y al final todos somos hermanos si lo recibimos en nuestro corazón: entonces has comenzado una relación personal con El.
Ten una relación con El como la tienes con tu mejor amigo.
Ten a Cristo de tu lado.
Si Dios contigo ¿quién contra ti? (Ro 8:31)
Toma la actitud correcta, no solo la positiva.
Sigue a Dios. Ámalo. No lo tengas ahí como un "algo" remoto.
Como algo "qué pasó hace mucho y que ni le entiendo".
Lee la Biblia. Lee la Biblia. Congrégate. Aprende.
Dios es fe, pero la fe es cultiva, se riega cual plantita.
La fe es conocimiento.
Conócelo.
Que Dios te bendiga.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (fil 4-13)
Nos ha dado todo incluso para pedirle más y lo que queramos.
A veces nos desesperamos y no esperamos.
Porque no recibimos todo lo que creemos necesitamos para "estar bien".
Si desesperamos nos estamos saliendo del cauce que Dios quiere que sigamos.
Si nos desesperamos significa que no hemos buscado lo suficiente a Dios para recobrar nuestra calma en la espera.
Si tomamos la oración como exigencia. No es buena idea.
Si reclamamos en lugar de preguntar. No es buena idea.
Si sólo pensamos en lo que Yo quiero y no doy nada. Tampoco funciona.
Porque yo mismo con mi actitud de cerrazón bloqueo el camino para que Dios se manifieste.
No lo bloquea Dios. Lo bloqueo yo.
Yo bloqueo a Dios si mi actitud es negativa.
¿Qué es una actitud negativa?
Cómo lo ha dicho el pastor Pablo Gil, una actitud negativa es aquella que simplemente a todo responde que no.
"Cómo ves la situación?"
-NO, pues mal.
-NO, pues no sé.
_No, pues se ve que va a empeorar.
Y un largo etc, (anota el tuyo) _____________________________.
Actitud negativa (o sea, que no construye, que no ayuda a mejorar mi vida, que no esta dispuesta a recibir, es también la respuesta: No puedo.
No puedo
No se puede
Y también estos:
Sí, PERO, desafortunadamente...
Sí, PERO, desgraciadamente...
Ellos sí pero nosotros no (además ni te incluyes pero hablas de ti)
Ellos sí pero yo no
Es que...ellos
Es que...ella
Es que ...él
Es que...ya lo intenté y nada
Es que...la última vez lo hice y nada pasó
Y un largo etcétera, la lista puede ser interminable.
Si mi actitud es así, Yo mismo (y no Dios) estoy bloqueando mi beneficio.
Porque no estoy dispuesto.
Para recibir hay que estar dispuesto (preparado)
Quien espera en desesperación está dispuesto sí, pero para no recibir nada o quizá más cosas que no le serán agradables.
Quien espera en la correcta disposición es como si hiciera más espacio en su hogar (corazón, mente, casa) para darle lugar a todo lo que vendrá bueno y que ya da de hecho que vendrá.
Si me enojo por desesperación logré algo: poner una barrera a Dios.
Si me entristezco sin esforzarme en recuperarme y levantarme y buscar a Dios para adorarle y agradecerle a El (y no agradecer a secas) solo me hundo yo mismo en mi hoyo de autolástima.
Quienes ven el futuro con quejas, señalamientos a otros y no se levantan con ímpetu, con fuerza, con esperanza: han sido derrotados desde antes de haber librado la primera batalla
Por eso en películas (no solo en la Biblia), en estrategias militares, jamás jamás llevas a los que se quejan, a los que dicen "uy, son más", "No vamos a poder, hay que ser realistas", "Me gustaría pensar que lo lograremos pero soy escéptico", "No tengo decisión: mejor me abstengo"...todos ellos son cortados y ni siquiera son invitados a librar la lucha por la gloria.
Pero si lo analizas detenidamente son ellos mismos los que se cortan. Son ellos mismos los que no van a la fiesta, al evento.
Tú mismo te borras. Te das delete. ¿Por qué? Porque es más fácil quejarse y andar con la cobija arrastrando penando por lo desgraciada que es tu vida. Y no luchas. Y no recobras tu valentía.
No lo comparto para que te sientas mal. No, porque yo mismo tengo momentos en que me quiero tirar al suelo para que me levanten. Que tengan pena de mí, pobrecito: no tiene carácter.
Y todavía me decía yo "de carácter fuerte". Ja.
Por supuesto que sucederán cosas que te derribarán. Por supuesto que vendrán golpes en la vida que permite Dios para forjar nuestro carácter. Sí, Dios lo permite.
Porque no viniste aquí a quejarte de los demás.
Porque no viniste aquí a este mundo nada más a trabajar como loco para pagar las deudas.
Porque no viniste a este mundo para esperar el Buen Fin ni tener una pantalla más grande.
Porque incluso no viniste este mundo para "sacrificarte por tus hijos"
Tú y yo estamos aquí gracias a Dios.
Tú y yo estamos aquí para volver a El.
Busques por dónde busques todos estamos en la búsqueda.
Y todos estamos buscando porque muchas veces nos sentimos perdidos.
Y solo queremos hallar las salidas fáciles para acallar nuestra alma que desesperadamente te grita: "Necesito adorar, necesito alabar a Dios, darle las gracias a Dios".
Pero acallamos ese grito con ejercicio físico (para ponerte más buena...y luego te enoja que te digan cosas en la calle)
Pero queremos acallar ese grito con viajes, fotos sonrientes (a veces ahora es más compartir "la prueba" de que estuviste en un lugar remoto y "chic" que en lo que disfrutaste con tus propios ojos y no a través del la lente de una cámara)
No estamos aquí para "pasarla bien" nada más.
No estamos aquí tampoco nada más para "sufrir y cargar la cruz".
Pero te resistes a aprender.
Mejor lo fácil: los videítos sin referencias claras de las fuentes que te seducen para que tranquilices la ansiedad que no puedes reprimir dentro de ti:
"Es mejor estar solo", "Es mejor no casarse ni comprometerse" "Venimos a disfrutar los demás que se vayan al diablo"
Sin que te des cuenta que el mismo diablo precisamente te está llevando a ti.
La actitud correcta, no únicamente la positiva (volviendo a lo que comparte el Pastor Pablo Gil , Dios lo bendiga), es la que hace lo que tiene qué hacer aunque incluso no esté de acuerdo con Dios.
Sí, no lo neguemos. Sobre todo en las pruebas llegamos a sentirnos disgustados con Dios, ¿por qué me hace esto a mí? ¿por qué me odia? Y muchos resuelven culpar a Dios de la manera más poco instruída: "Ah, entonces si no haces ni me das lo que yo quiero ya no creo en tí. Porque no resuelves ahorita." Ah, caray. ¿Te estás escuchando? ¿Te estás dando cuenta de lo que estás diciendo y haciendo?
Dios está, ha estado y estará siempre contigo. Pero tú (yo) lo bloqueas con tu negatividad.
¿Por qué en un gimnasio si te crees eso de No pain, no gain?
¿Por qué hasta disfrutas del dolor?
Porque sabes que tendrás un beneficio. Y no esperas al final sino que disfrutas cada paso, cada evolución que ves al espejo.
¿Por qué, entonces, no crees que tu espíritu no requiere de entrenamiento, que ese entrenamiento se llama FE y que es un aprendizaje y práctica diaria?
Y Dios es tan bueno y maravilloso que si hablas con EL como se debe (acuérdate que le estás hablando al Creador del Universo) y le pides que te ayude a tener más perseverancia, disciplina, gusto por aprender de El, que te abra el entendimiento, que te abra tu mente, que no seas tú el que sigas creyendo que te las sabes de todas todas y nada más vas de fracaso en fracaso anunciándote en Facebook tirado en el suelo, si se lo pide a tu Padre que es Dios, por medio únicamente de Jesucristo (porque fue El quien murió por ti y nadie más), te lo otorga. Y te sorprendes de una manera que no puedo explicar.
Y claro que siguen las luchas, y claro que el mundo es a veces terrible, no por Dios eh, porque quienes se siguen haciendo daño unos a otros son seres humanos.
Pero precisamente en las luchas, en las batallas es como se logra la Victoria.
¿Quién has visto que logre una Victoria sin luchar?
También puedes ganarte el fracaso. Si desde antes del primer ladrillo que oiste por ahí que alguien pondría, Tú ya te derrumbaste.
Si antes de que alguien ponga el primer ladrillo, tú mismo ya te tapiaste de pies a cabeza, ¡ayudándole a bloquearte!
Amiga, Amigo:
Yo te comparto esto porque también estoy en el aprendizaje diario.
No porque me las sepa todas. Al contrario, quizá tenga muchas más fallas que tú.
Quizá yo no sea tan exitoso como tú.
Quizá yo no tenga una familia hermosa como tú.
Quizá yo aparentemente no tenga nada ni sepa qué me depara el mañana.
Pero tomé una decisión: seguir a Cristo.
Pero Cristo me tocó un día y me postré a pedirle perdón a mi Padre, al Maestro del Universo.
No le pedí perdón "a la vida" pues la vida no tiene conciencia y no se creó así misma.
No le pedí perdón "a la naturaleza" porque ella no es un sistema, ni es una mujer, ni tiene conciencia, ni se creó a sí misma.
Le pedí perdón al único Creador de todo el universo, de la vida, de la naturaleza. Al único en cuyas manos está mi destino y el de toda la existencia. Y me oyó.
Y si siendo yo nadie me oyó, ¿por qué no te va a oir a ti?
Tù no eres su hijo hasta que tú no lo pides concientemente: volver al Padre.
¿No incluso cuando te has enojado con tu padre o madre terrena sientes que se desconocen? Cómo duele cuando un hijo desconoce a sus padres con sus palabras y muchas veces más con sus actos.
Y qué maravilloso es cuando uno vuelve a casa y les pide perdón a mamá y a papá. Y les dices que los amas.
Así Dios es. Es tu padre, fue quien te creó. Quien te ha colmado de bendiciones. Quien te ha salvado de muchas que tú ni te imaginas.
Quien te ama como nadie ni nada.
Y quien espera que te reconcilies con El.
Venimos a este mundo a reconciliarnos con El.
Por eso no te ha funcionado ni te funcionará que le pidas perdón a la nada. Mucho menos sirve que te "pidas perdón a ti mismo".
Ayuda en parte. Pero no cierras el círculo: ya deja de huir, pues el únco que se seguirá dando de topes serás tú: vuelve a Dios.
Reconócelo. Cristo fue quien te salvó. Nadie más.
El te ha salvado de la muerte y le rindes tributo a otros seres y personajes.
Reconoce que El es tu Señor y Salvador.
Pídele que te reciba y recíbelo tú en tu corazón.
Cambia tu vida ahora.
En cualquier religión puedes quitar a su fundador y nada pasa. Todo puede seguir igual. Solo en el cristianismo es imposible quitar a la cabeza: porque no se trata de seguir "ritos" ni mandamientos nada más, ni que "seas buenito": se trata de iniciar una relación personal, íntima y real con Dios, que está vivo y que es real: Jesucristo.
Si crees en Cristo como crees que existe el Everest, está bien. Pero no estás creyendo como nos queremos referir aquí.
Si crees en Cristo como crees en tu madre que dio todo por ti, estás más cerca.
Si crees en Dios como quien le dio la vida a tu madre, a la madre de tu madre y a tu padre y al padre de tu padre por generaciones y generaciones; si lo colocas como el Unico y primero en tu adoración, más que tu madre terrena, más que tu padre porque El los creó a todos, te creó a ti, y al final todos somos hermanos si lo recibimos en nuestro corazón: entonces has comenzado una relación personal con El.
Ten una relación con El como la tienes con tu mejor amigo.
Ten a Cristo de tu lado.
Si Dios contigo ¿quién contra ti? (Ro 8:31)
Toma la actitud correcta, no solo la positiva.
Sigue a Dios. Ámalo. No lo tengas ahí como un "algo" remoto.
Como algo "qué pasó hace mucho y que ni le entiendo".
Lee la Biblia. Lee la Biblia. Congrégate. Aprende.
Dios es fe, pero la fe es cultiva, se riega cual plantita.
La fe es conocimiento.
Conócelo.
Que Dios te bendiga.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (fil 4-13)
No comments:
Post a Comment