Leonard
Cohen, Prince, David Bowie, George Michael, Za Za Gabor, Mohamed Ali,
Gene Wilder, entre otros dejaron este mundo en este año.
Es triste que suceda con estrellas que aportaron algo a sus profesiones, es más triste cuando los sentimos tan parte de nuestra vida como lo es con un familiar.
Pero debemos de tener precaución por cómo reaccionamos ante estas noticias.
Es archiconocido ese reclamo en el que las personas en las redes socales se quejan de que su artista favorito haya partido e incluso piden a Di-s (broma o no) que se lleve a algún otro al cual ellos no tienen en estima. Delicado.
Si se cree en DI-S debemos re-educarnos para poner cuidado en lo que decimos. Porque en esas quejas está una queja al Creador, cuestionándole sus decisiones y no solo eso: se piensa que este mundo es mejor que el venidero.
Es cierto que nos duele, pero en esa mezcla de sentimientos encontrados también debemos tener presente que:
1) El Creador es quien decide cuando debemos retirarnos.
2) Su decisión siempre será la sabia, la correcta y por el bien de quien llama y de los que se quedan.
3)Si extrañamos a tal grado a un ser querido que continúa causándonos pesar su partida, este es un buen momento para reflexionar y orar. Pedirle al Creador nos ayude a tener fe.
Pues si creemos que morir es algo malo y que volver al Padre también lo es, entonces es claro que quien lo piensa (incluso de broma) no cree en Di-s y en consecuencia no tiene fe.
Es una oportunidad para trabajar en nuestra fe. En nuestra confianza en el Creador, quien es nuestro Padre, nos ama y todo lo que decide y permite es para nuestro bien presente y eterno.
Si se piensa con serenidad, el reclamarle a Di-s la pérdida de un ser querido es algo insensato.
Generalmente estos sentimientos permanecen más de lo normal, más allá de lo sano, cuando la persona tiene remordimientos de lo que en vida fue su vida con ese ser querido. Algo hizo o dejó de hacer y no se perdona por ello, haya sido su culpa o no.
Estos momentos son idóneos para sentarnos con calma ante el Creador y hablar con Él. Y pedirle que nos ayude a tener fe, a tener aceptación por sus decisiones, pues siempre son sabias y buenas.
Vivir atormentado porque alguien ya murió no tiene sentido.
La persona por quien se clama ya no está en este plano. Y el único remedio para quien se fue es la oración de quien se queda.
Orar por la elevación de su alma. Orar porque sus pecados le sean perdonados. Orar porque se arrepienta de sus pecados.
Al mismo tiempo, orar por la fe que se tiene débil, pedirle a Dios por aceptación y confianza en sus designios, "Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo" ¿recuerdas?
Para quien comienza a trabajar en su fe, teniendo como único mediador al Señor Jesucristo, la vida venidera es algo maravilloso. La misma palabra lo dice, en la siguiente vida no hay penurias, ni enfermedad, ni muerte. "El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado." (Apocalipsis 21:4)
Así que, esfuérzate por hacer esto y ya deja de lamentarte por ese ser querido que ya no está contigo. Los sabios dicen que en ese lamento y en la tristeza hay, además de la falta de fe ejercitada, una porción de soberbia y de orgullo, pues el que lo siente cree que él domina su alrededor y su destino ¡y además el de los demás!
Piénsalo, no tiene caso que te martirices. El Señor nunca pidió eso.
Acércate y conoce por ti mismo la fe verdadera con la guía de Cristo, el único salvador, el único al que hay que orar pues es el único que murió por tus pecados y los míos, Dios hecho carne, el Verbo encarnado. De nada sirve victimizarte, mejor sigue adelante, ten confianza en Dios, y si no la tienes, pídesela, que El te la dará en abundancia y sin reproche.
Bendiciones, aguardando el día pronto del regreso de nuestro señor y salvador Jesucristo, rey de reyes. Amén.
Es triste que suceda con estrellas que aportaron algo a sus profesiones, es más triste cuando los sentimos tan parte de nuestra vida como lo es con un familiar.
Pero debemos de tener precaución por cómo reaccionamos ante estas noticias.
Es archiconocido ese reclamo en el que las personas en las redes socales se quejan de que su artista favorito haya partido e incluso piden a Di-s (broma o no) que se lleve a algún otro al cual ellos no tienen en estima. Delicado.
Si se cree en DI-S debemos re-educarnos para poner cuidado en lo que decimos. Porque en esas quejas está una queja al Creador, cuestionándole sus decisiones y no solo eso: se piensa que este mundo es mejor que el venidero.
Es cierto que nos duele, pero en esa mezcla de sentimientos encontrados también debemos tener presente que:
1) El Creador es quien decide cuando debemos retirarnos.
2) Su decisión siempre será la sabia, la correcta y por el bien de quien llama y de los que se quedan.
3)Si extrañamos a tal grado a un ser querido que continúa causándonos pesar su partida, este es un buen momento para reflexionar y orar. Pedirle al Creador nos ayude a tener fe.
Pues si creemos que morir es algo malo y que volver al Padre también lo es, entonces es claro que quien lo piensa (incluso de broma) no cree en Di-s y en consecuencia no tiene fe.
Es una oportunidad para trabajar en nuestra fe. En nuestra confianza en el Creador, quien es nuestro Padre, nos ama y todo lo que decide y permite es para nuestro bien presente y eterno.
Si se piensa con serenidad, el reclamarle a Di-s la pérdida de un ser querido es algo insensato.
Generalmente estos sentimientos permanecen más de lo normal, más allá de lo sano, cuando la persona tiene remordimientos de lo que en vida fue su vida con ese ser querido. Algo hizo o dejó de hacer y no se perdona por ello, haya sido su culpa o no.
Estos momentos son idóneos para sentarnos con calma ante el Creador y hablar con Él. Y pedirle que nos ayude a tener fe, a tener aceptación por sus decisiones, pues siempre son sabias y buenas.
Vivir atormentado porque alguien ya murió no tiene sentido.
La persona por quien se clama ya no está en este plano. Y el único remedio para quien se fue es la oración de quien se queda.
Orar por la elevación de su alma. Orar porque sus pecados le sean perdonados. Orar porque se arrepienta de sus pecados.
Al mismo tiempo, orar por la fe que se tiene débil, pedirle a Dios por aceptación y confianza en sus designios, "Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo" ¿recuerdas?
Para quien comienza a trabajar en su fe, teniendo como único mediador al Señor Jesucristo, la vida venidera es algo maravilloso. La misma palabra lo dice, en la siguiente vida no hay penurias, ni enfermedad, ni muerte. "El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado." (Apocalipsis 21:4)
Así que, esfuérzate por hacer esto y ya deja de lamentarte por ese ser querido que ya no está contigo. Los sabios dicen que en ese lamento y en la tristeza hay, además de la falta de fe ejercitada, una porción de soberbia y de orgullo, pues el que lo siente cree que él domina su alrededor y su destino ¡y además el de los demás!
Piénsalo, no tiene caso que te martirices. El Señor nunca pidió eso.
Acércate y conoce por ti mismo la fe verdadera con la guía de Cristo, el único salvador, el único al que hay que orar pues es el único que murió por tus pecados y los míos, Dios hecho carne, el Verbo encarnado. De nada sirve victimizarte, mejor sigue adelante, ten confianza en Dios, y si no la tienes, pídesela, que El te la dará en abundancia y sin reproche.
Bendiciones, aguardando el día pronto del regreso de nuestro señor y salvador Jesucristo, rey de reyes. Amén.
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