Tuesday, December 13, 2016

Bendiciones

Dios es de veras maravilloso: cuando anunciaron que Bob Dylan había obtenido el Premio Nobel, esa misma noche me anuncian en YouTube que había ganado un libro que quería comprar acerca de la Torá.
Hace un par de días se le otorga el premio a Bob y yo recibo en mi casa el libro esperado.
De joven, cuando no me gustaba Dylan me decía: "Este es más poeta que músico." A penas un par de años me adentré en su obra (tanto literaria como musical) y me encantó. Comprendí su altura literaria y su aportación a la cultura universal. No dudaba en que sería un digno candidato al Nobel.
Yo soñaba con obtener el Nobel. Era mi mayor sueño ser un escritor reconocido.
Pero este año recibí un premio millones de veces más grande que el Nobel: recibí a Jesucristo en mi corazón. Salvó mi vida, literalmente.
Me salvó la vida de verdad. Yo ya no quería tener nada que ver con este mundo. Siempre estuve opuesto. Estaba ya harto de todo y de todos. Y un día, sin razón aparente, haciendo jogging, sentí una fuerza inexplicable en mi pecho y una fuerza en mi cuello que me doblaba hasta que doble rodillas y posteriormente caí postrado.
Recuerdo que no podía respirar y al caer solté un lloro como de años guardado, y exclamé, ¡Dios mío, perdóname! ¡Perdóname, Dios por todo, por todo lo que he hecho y he sido! ¡Ayúdame Jesús! ¡Ayúdame, por favor! Y entonces ese lloro se tornó en un bálsamo divino. Sentí un calor indescriptible, me sentí consolado, aliviado: salvado.
Cómo no adorarlo, cómo no estarle agradecido todos los días. A cada respiro me recuerdo de decir Cristo/Gracias, Cristo/te amo.
Por eso decidí (tocado por El) seguirlo.
Este mes cumplo apenas mi primer año de haber recibido a Cristo en mi corazón. Porque El te busca y te toca y es decisión tuya aceptarlo o no. MI Señor es un caballero y jamás te obligará a nada. Me gusta decir que El me recibió.
Yo con Cristo quiero caminar.
Para mi prometida y para mí está encima de nosotros. Ella ama primero a Cristo. Yo amo primero a Cristo. Y de ahí el amor se derrama como cascada hacia todos nuestros seres queridos.
Mucho que andar para poder aprender a ser como El, a vivirlo. Mucho que estudiar y poner en obra. Cristo es mi vida. Sin El no soy nada. Con El no necesito de nada más.
Yo moriría feliz hoy, si así lo tuviese decidido mi Señor. Porque no creo: tengo la certeza de que si me esfuerzo en seguir sus mandamientos, me dará la mano, y me iré abrazado de El a la casa del Padre. Sé que con El moraré todos los días de mi vida eterna.
Allá donde ya no habrá dolor ni enfermedad sino alabanzas, y danza de sus santos y ángeles a El, a mi Padre celestial, mi Creador, mi Señor y Rey.
Pero le pido que me permita estar más años aquí en esta tierra para poder ahora vivir para Él, esforzándome en dar a conocer su Palabra que es la salvación que millones y millones están buscando con ansia pero no la conocen debido a tanta confusión, idolatría y el mismo sufrir.
Gracias Señor por lo que has hecho por mí y por mi prometida. Estamos asombrados. Tú que pesas los corazones lo sabes.
Quiero conocerte, Señor. ¿Será posible? ¿Podremos tus santos ver tu rostro? ¿Abrazarte? Porque estaré postrado, rostro al suelo, con el temor que se tiene al Señor del Universo, al Todopoderoso. Porque tu luz es tan intensa que fulmina. Eres inimaginables eras de trillones de soles de luz y fuego, ¿podré verte? ¿me permitirás verte?
Sabemos que es difícil. Nadie tiene la pureza para estar en tu presencia, Santo Señor, solo tu Hijo, Cristo Jesús. Sólo El. Sólo Tu.
Pero también sé que eres misericordioso y bueno, y sé que te veré. Aunque no sea ni remotamente puro como Moisés que te vio, como Jacob que te vio o cómo Marta o Lázaro o tus apóstoles. Pablo cayó derribado nada más por la intensidad de tu luz. E imagino que decidiste en tu grandeza disminuir tu poder porque la misma tierra no hubiese podido resistir tanto poder y majestad.
Infinito Señor, Eterno, Maestro, Padre; Padre mío: gracias Señor por estos días. Por recordarme de pronto, de manera específica y clara, las misericordias que tuviste conmigo aún cuando me atreví a darte la espalda. Sé que estuviste conmigo siempre.
Señor, ¿por qué eres tan bueno con nosotros que te hacemos tantas groserías a diario? Veo a mis semejantes, a quienes nos mandas amar como a nosotros mismos, gritar groserías. Mujeres y niños hablando con groserías en sus labios. Esposo engañando a su esposa. La esposa engañando al esposo. Familias eternizadas en la televisión. Enojados, frustrados, golpeando. Adorando primero su fútbol, adorando la pornografía, adorando el dinero, ansiosos por tener objetos, enfermos por ostentar el cuerpo más deseable para desatar lujurias y demás pasiones que cavan en el seol.
Señor, ¿por qué eres tan bueno? No merecemos tu misericordia. Mira a tus hijos que te desconocen, que se quejan en las redes sociales, o que aparentan tener una vida perfecta con el puro en la mano y el alcohol en la otra.
Señor, ¿por qué eres tan bueno? Veo a tus hijos despavoridos por lo que les dice otro humano acerca de política o economía. ¿Por qué no vuelven a Ti? ¿Por qué su esmero en hacerse daño?
Se erigen dioses. Se dicen: yo soy dios. Ay, Señor, mío. Se vanaglorian proclamando que a este mundo se viene a hacer lo que se quiera, que se viene a "pasarla bien".
Mi Dios, Padre mío: ten misericordia de este país seducido por la idolatría. Dios mío, ten miesericordia de este pueblo porque muy dentro te busca. Ellos no saben. Pero te buscan a ti. Los engañaron. Nos engañaron. Y siendo yo igual a ellos, tengo la esperanza de que despierten en el despertar verdadero de tu palabra.
Porque un día me cansé del mundo y lo dejé. Y Tú viniste y me salvaste. ¿A dónde estaría yo si Tú no me hubieras salvado? Me hubiese condenado. Y siendo yo pecador, tuviste misericordia de mí.
Padre, toca el corazón de quien lee estas líneas, hazle entender que lo que busco es compartir este tesoro invaluable que es tu Conocimiento. Que Tú nos mandas hacerlo pues de gracia lo recibió y de gracia debo darlo.
Padre, infunde valor a mis hermanos en la fe, para que no sea solo la pasividad sino la misma energía que tenían en su vida anterior ahora volcada a hablar de tus maravillas, a hablar en salmos y alabanzas.
Me aburren todos los temas. Me aburre todo lo que ponen en Facebook. No soy superior. Claro que no. Al contrario. Pero una vez que Tú me tomaste, todo cambia. Y el mundo es un lugar más extraño. Al mismo tiempo es más hermoso porque Tú estás conmigo, porque siento tu presencia.
Gracias por tantos regalos recibidos este año 2016, mi amado.
Admiro a Rey David, mas no lo alabo ni le rindo adoracón. Admiro a Elías, a Abraham, a Isaac, a Jacob...¡admiro a Pablo! ¿Quién no admira a Ester? Pero no les rindo adoración porque ellos te adoraron a ti, porque los ángeles no aceptan nuestra adoración, como dice claramente tu palabra: "Entonces caí a sus pies para adorarle. Y me dijo: No hagas eso; yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que poseen el testimonio de Jesús; adora a Dios. Pues el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. (Ap. 19:10)"
Tú eres el único digno de adoración.
Tú y nadie, nadie más, jamás. Ni antes, ni hoy ni para la eternidad.
Sólo Eres tú Señor. Tú Eres El que Eres.
Bendice a mis amigos, a quienes leen estos mensajes y a quienes les causa incomodidad también, bendice a mi hermana y a mi sobrino, a su esposo, a su hijo y a su familia. Bendice la familia de mi prometida; amado Señor que ya entiendan de una vez por todas que tú eres el Camino, y la Verdad y la Vida. (Juan 14:6)
Bendice a los hermanos que conocí en su negocio o en alguna reunión y en la congregación.
Bendice a mis amigos que continúan apartados de ti, enojados, tristes; sigue impulsándolos a que te busquen, a que pregunten, a que investiguen, dales entendimiento, toca su corazón, ilumínalos.
Bendice al presidente de México, a su esposa y a su familia.
Bendica al presidente electo de los EEUU, a su esposa y a su familia. Toca sus corazones y entendimiento para que todos lleguemos a la comprensión primera y última: que hemos venido a este mundo únicamente para volver a Ti.
En nombre del nombre sobre todos los nombres, del Todopoderoso, Rey de Reyes, soberano, el alfa y el omega, el que Es: Cristo Jesús. Amén.

No comments:

Post a Comment

La misericordia. Cuán de vida o muerte es tener misericordia. Si nosotros la recibimos del Adón (el Señor) ¿Cómo nosotros no queremos e...