Friday, December 30, 2016

Testimonio

Espero pronto relatarlo de manera sobria, sin sensiblerías y sin ningún afán de reconocimiento propio. Pero puedo compartirte que mi caso no es extraño ni extraordinario. Tristemente este caso abunda hoy en día: fuí un hombre enojado con Dios. Que renegaba del mundo, que no estaba de acuerdo con haber nacido "yo no pedí nacer", me justificaba. Tuve, eso sí, una sed de conocimiento que me condujo a estudiar filosofía, literatura, a escribir y leer como loco. Quería encontrar la verdad. La razón de esa que yo veía como sinrazón de existencia. Ya ni vida: existencia. Se me hacía absurdo todo. Renegaba de Di-s, lo cuestioné. Jamás lo ofendí, eso sí. Pero estaba muy dolido de una herida que no sabía por qué seguía abierta. Hice mucho daño a personas con mi soberbia y orgullo. Era incapaz de pedir perdón. Me sentía la última coca cola en el desierto. Talentoso sí, creativo sí, pero ni aunque hubiese sido extraordinario en mi campo se justificaría nunca esa actitud de mini dios. Creía que yo me generaba mi vida, mi destino, y lo paradójico era que ¡nada me hacía sentir en calma ni satisfecho! Sólo ahondaba en un pozo más profundo que yo mismo cavaba. Como siempre pasa: culpaba a todos. Y luego me culpaba a mí mismo. Jamás pude perdonarme yo. Porque nadie puede perdonarse a sí mismo, no así nada más. Falta otro paso. Y caí en excesos terribles, ya debes imaginarlos. Todos. Y siempre me estuvo rondando el deseo de desaparecer de la faz de la tierra. Hasta que lo intenté una vez. Después dos veces más. Gracias a Di-s que no tuve éxito. Pasaron algunos años para que yo encontrara la verdad. Me educaron (como a casi todos en México) en la religión católica (que con excepción de Cristo siempre me provocó muchos cuestionamientos, no entendía qué rayos con todo ese rito y lo que ves en la realidad lo que hace el Vaticano, el papa y demás dioses pequeños). Me volví ateo. Luego abracé el budismo. Luego comenzaba a adentrarme en un grupo con chamanes. Cosas que de ángeles, que las vibras, los horóscopos, la espiritualidad, el new age...más perdido. Me pasó de todo lo que no quiere uno que le pase. Perdí todo. Después volví a levantarme y un día me clavé en todo lo que hacen los illuminati en su adoración a Satanás. Hay unos que se atreven a poner en frente un crucifijo y detrás sus baales, cabras y estrellas invertidas. Entré en una empresa que da cursos de coachin y era la más pura adoración a Satanás ("tú eres tu dios, tú te generas todo" lava cocos) Y justo en esos días una amiga y ahora hermana en la fe le daba clases sobre la Biblia a la que era mi novia en esos días. Yo iba por ella. Un día me invitó: si quieres acompañarnos. Y me acerqué. Y me pareció muy interesante esa aproximación tan preparada y serena sobre la Biblia y sus pasajes. Sin yo saberlo oraban por mí. Sin percatarme yo ya estaba otra vez clavadísimo viendo puro video sobre sectas, sobre el nuevo orden mundial, fascinado con documentales que descubrían a la iglesia católica como la gran ramera del diablo, dedicados a tergiversar todo lo que Cristo vino a enseñar. sin saberlo estaba fascinado. Hasta que un día yendo a correr empecé a sentir una opresión en mi pecho. Me detuve. Y sentí que una fuerza poderosa me doblaba. Me agaché. No podría incorporarme. Y de pronto así como lo digo me arrodillé y me puse a llorar. Le pedí perdón a Dios. Lo que me salió fue eso: "Perdóname Señor, perdóname. Ayúdame, Ayúdame. No puedo yo solo, ayúdame, por favor.." Quedé postrado y ese lloro de desesperación se tornó un lloro de alivio, Nunca había llorado así, desahogando todo pero al mismo tiempo sintiendo un consuelo divino. Es imposible de explicar. Cada ser humano experimenta algo muy suyo cuando Cristo lo toca. Solo sé y comprobé que es cierto, que es real. El rendirme, tirar las armas absurdas y postrarme ante Dios, pidiendo su perdón y recibiéndolo me salvó literalmente la vida. Porque yo ya no veía más allá. De verdad estaba ya harto, agotado y sin gana de nada. La experiencia es individual. Es verdad que Dios tiene un plan específico para cada quien, para mí...para ti. Ahora tengo una nueva vida, todo lo viejo queda atrás, el pasado queda borrado. Sientes, en tu interior y en tu mente una renovación total, conoces lo que es la Esperanza, y la presencia de DIOS a tal magnitud que no puedes parar de agradecerle. Y ya con Él este gozo jamás te deja. Muchas cosas pasaron antes, sí. Muchas más han pasado después. Y cada día me quedo más asombrado. Pues en verdad ahora puedo ver, cuando estaba ciego. Nada de lo que nos habian contado sobre la fe, sobre Jesús tiene que ver con conocerlo a El directamente. Nada que ver. Es un regalo para esta vida y la venidera.Ya no tengo temor de adónde me iré cuando ya no esté en esta tierra. Ya no ando en pos de filosofías ni mezclo de aquí y de allá. Te puedo decir con toda honestidad que es cierto: Jesús es el único camino, la verdad y la vida. Y te ama.











Tuesday, December 27, 2016

Los que se fueron a un lugar mejor...no peor

Leonard Cohen, Prince, David Bowie, George Michael, Za Za Gabor, Mohamed Ali, Gene Wilder, entre otros dejaron este mundo en este año.
Es triste que suceda con estrellas que aportaron algo a sus profesiones, es más triste cuando los sentimos tan parte de nuestra vida como lo es con un familiar.
Pero debemos de tener precaución por cómo reaccionamos ante estas noticias.
Es archiconocido ese reclamo en el que las personas en las redes socales se quejan de que su artista favorito haya partido e incluso piden a Di-s (broma o no) que se lleve a algún otro al cual ellos no tienen en estima. Delicado.
Si se cree en DI-S debemos re-educarnos para poner cuidado en lo que decimos. Porque en esas quejas está una queja al Creador, cuestionándole sus decisiones y no solo eso: se piensa que este mundo es mejor que el venidero.
Es cierto que nos duele, pero en esa mezcla de sentimientos encontrados también debemos tener presente que:
1) El Creador es quien decide cuando debemos retirarnos.
2) Su decisión siempre será la sabia, la correcta y por el bien de quien llama y de los que se quedan.
3)Si extrañamos a tal grado a un ser querido que continúa causándonos pesar su partida, este es un buen momento para reflexionar y orar. Pedirle al Creador nos ayude a tener fe.
Pues si creemos que morir es algo malo y que volver al Padre también lo es, entonces es claro que quien lo piensa (incluso de broma) no cree en Di-s y en consecuencia no tiene fe.
Es una oportunidad para trabajar en nuestra fe. En nuestra confianza en el Creador, quien es nuestro Padre, nos ama y todo lo que decide y permite es para nuestro bien presente y eterno.
Si se piensa con serenidad, el reclamarle a Di-s la pérdida de un ser querido es algo insensato.
Generalmente estos sentimientos permanecen más de lo normal, más allá de lo sano, cuando la persona tiene remordimientos de lo que en vida fue su vida con ese ser querido. Algo hizo o dejó de hacer y no se perdona por ello, haya sido su culpa o no.
Estos momentos son idóneos para sentarnos con calma ante el Creador y hablar con Él. Y pedirle que nos ayude a tener fe, a tener aceptación por sus decisiones, pues siempre son sabias y buenas.
Vivir atormentado porque alguien ya murió no tiene sentido.
La persona por quien se clama ya no está en este plano. Y el único remedio para quien se fue es la oración de quien se queda.
Orar por la elevación de su alma. Orar porque sus pecados le sean perdonados. Orar porque se arrepienta de sus pecados.
Al mismo tiempo, orar por la fe que se tiene débil, pedirle a Dios por aceptación y confianza en sus designios, "Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo" ¿recuerdas?
Para quien comienza a trabajar en su fe, teniendo como único mediador al Señor Jesucristo, la vida venidera es algo maravilloso. La misma palabra lo dice, en la siguiente vida no hay penurias, ni enfermedad, ni muerte. "El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado." (Apocalipsis 21:4)
Así que, esfuérzate por hacer esto y ya deja de lamentarte por ese ser querido que ya no está contigo. Los sabios dicen que en ese lamento y en la tristeza hay, además de la falta de fe ejercitada, una porción de soberbia y de orgullo, pues el que lo siente cree que él domina su alrededor y su destino ¡y además el de los demás!
Piénsalo, no tiene caso que te martirices. El Señor nunca pidió eso.
Acércate y conoce por ti mismo la fe verdadera con la guía de Cristo, el único salvador, el único al que hay que orar pues es el único que murió por tus pecados y los míos, Dios hecho carne, el Verbo encarnado. De nada sirve victimizarte, mejor sigue adelante, ten confianza en Dios, y si no la tienes, pídesela, que El te la dará en abundancia y sin reproche.
Bendiciones, aguardando el día pronto del regreso de nuestro señor y salvador Jesucristo, rey de reyes. Amén.

Tuesday, December 13, 2016

Bendiciones

Dios es de veras maravilloso: cuando anunciaron que Bob Dylan había obtenido el Premio Nobel, esa misma noche me anuncian en YouTube que había ganado un libro que quería comprar acerca de la Torá.
Hace un par de días se le otorga el premio a Bob y yo recibo en mi casa el libro esperado.
De joven, cuando no me gustaba Dylan me decía: "Este es más poeta que músico." A penas un par de años me adentré en su obra (tanto literaria como musical) y me encantó. Comprendí su altura literaria y su aportación a la cultura universal. No dudaba en que sería un digno candidato al Nobel.
Yo soñaba con obtener el Nobel. Era mi mayor sueño ser un escritor reconocido.
Pero este año recibí un premio millones de veces más grande que el Nobel: recibí a Jesucristo en mi corazón. Salvó mi vida, literalmente.
Me salvó la vida de verdad. Yo ya no quería tener nada que ver con este mundo. Siempre estuve opuesto. Estaba ya harto de todo y de todos. Y un día, sin razón aparente, haciendo jogging, sentí una fuerza inexplicable en mi pecho y una fuerza en mi cuello que me doblaba hasta que doble rodillas y posteriormente caí postrado.
Recuerdo que no podía respirar y al caer solté un lloro como de años guardado, y exclamé, ¡Dios mío, perdóname! ¡Perdóname, Dios por todo, por todo lo que he hecho y he sido! ¡Ayúdame Jesús! ¡Ayúdame, por favor! Y entonces ese lloro se tornó en un bálsamo divino. Sentí un calor indescriptible, me sentí consolado, aliviado: salvado.
Cómo no adorarlo, cómo no estarle agradecido todos los días. A cada respiro me recuerdo de decir Cristo/Gracias, Cristo/te amo.
Por eso decidí (tocado por El) seguirlo.
Este mes cumplo apenas mi primer año de haber recibido a Cristo en mi corazón. Porque El te busca y te toca y es decisión tuya aceptarlo o no. MI Señor es un caballero y jamás te obligará a nada. Me gusta decir que El me recibió.
Yo con Cristo quiero caminar.
Para mi prometida y para mí está encima de nosotros. Ella ama primero a Cristo. Yo amo primero a Cristo. Y de ahí el amor se derrama como cascada hacia todos nuestros seres queridos.
Mucho que andar para poder aprender a ser como El, a vivirlo. Mucho que estudiar y poner en obra. Cristo es mi vida. Sin El no soy nada. Con El no necesito de nada más.
Yo moriría feliz hoy, si así lo tuviese decidido mi Señor. Porque no creo: tengo la certeza de que si me esfuerzo en seguir sus mandamientos, me dará la mano, y me iré abrazado de El a la casa del Padre. Sé que con El moraré todos los días de mi vida eterna.
Allá donde ya no habrá dolor ni enfermedad sino alabanzas, y danza de sus santos y ángeles a El, a mi Padre celestial, mi Creador, mi Señor y Rey.
Pero le pido que me permita estar más años aquí en esta tierra para poder ahora vivir para Él, esforzándome en dar a conocer su Palabra que es la salvación que millones y millones están buscando con ansia pero no la conocen debido a tanta confusión, idolatría y el mismo sufrir.
Gracias Señor por lo que has hecho por mí y por mi prometida. Estamos asombrados. Tú que pesas los corazones lo sabes.
Quiero conocerte, Señor. ¿Será posible? ¿Podremos tus santos ver tu rostro? ¿Abrazarte? Porque estaré postrado, rostro al suelo, con el temor que se tiene al Señor del Universo, al Todopoderoso. Porque tu luz es tan intensa que fulmina. Eres inimaginables eras de trillones de soles de luz y fuego, ¿podré verte? ¿me permitirás verte?
Sabemos que es difícil. Nadie tiene la pureza para estar en tu presencia, Santo Señor, solo tu Hijo, Cristo Jesús. Sólo El. Sólo Tu.
Pero también sé que eres misericordioso y bueno, y sé que te veré. Aunque no sea ni remotamente puro como Moisés que te vio, como Jacob que te vio o cómo Marta o Lázaro o tus apóstoles. Pablo cayó derribado nada más por la intensidad de tu luz. E imagino que decidiste en tu grandeza disminuir tu poder porque la misma tierra no hubiese podido resistir tanto poder y majestad.
Infinito Señor, Eterno, Maestro, Padre; Padre mío: gracias Señor por estos días. Por recordarme de pronto, de manera específica y clara, las misericordias que tuviste conmigo aún cuando me atreví a darte la espalda. Sé que estuviste conmigo siempre.
Señor, ¿por qué eres tan bueno con nosotros que te hacemos tantas groserías a diario? Veo a mis semejantes, a quienes nos mandas amar como a nosotros mismos, gritar groserías. Mujeres y niños hablando con groserías en sus labios. Esposo engañando a su esposa. La esposa engañando al esposo. Familias eternizadas en la televisión. Enojados, frustrados, golpeando. Adorando primero su fútbol, adorando la pornografía, adorando el dinero, ansiosos por tener objetos, enfermos por ostentar el cuerpo más deseable para desatar lujurias y demás pasiones que cavan en el seol.
Señor, ¿por qué eres tan bueno? No merecemos tu misericordia. Mira a tus hijos que te desconocen, que se quejan en las redes sociales, o que aparentan tener una vida perfecta con el puro en la mano y el alcohol en la otra.
Señor, ¿por qué eres tan bueno? Veo a tus hijos despavoridos por lo que les dice otro humano acerca de política o economía. ¿Por qué no vuelven a Ti? ¿Por qué su esmero en hacerse daño?
Se erigen dioses. Se dicen: yo soy dios. Ay, Señor, mío. Se vanaglorian proclamando que a este mundo se viene a hacer lo que se quiera, que se viene a "pasarla bien".
Mi Dios, Padre mío: ten misericordia de este país seducido por la idolatría. Dios mío, ten miesericordia de este pueblo porque muy dentro te busca. Ellos no saben. Pero te buscan a ti. Los engañaron. Nos engañaron. Y siendo yo igual a ellos, tengo la esperanza de que despierten en el despertar verdadero de tu palabra.
Porque un día me cansé del mundo y lo dejé. Y Tú viniste y me salvaste. ¿A dónde estaría yo si Tú no me hubieras salvado? Me hubiese condenado. Y siendo yo pecador, tuviste misericordia de mí.
Padre, toca el corazón de quien lee estas líneas, hazle entender que lo que busco es compartir este tesoro invaluable que es tu Conocimiento. Que Tú nos mandas hacerlo pues de gracia lo recibió y de gracia debo darlo.
Padre, infunde valor a mis hermanos en la fe, para que no sea solo la pasividad sino la misma energía que tenían en su vida anterior ahora volcada a hablar de tus maravillas, a hablar en salmos y alabanzas.
Me aburren todos los temas. Me aburre todo lo que ponen en Facebook. No soy superior. Claro que no. Al contrario. Pero una vez que Tú me tomaste, todo cambia. Y el mundo es un lugar más extraño. Al mismo tiempo es más hermoso porque Tú estás conmigo, porque siento tu presencia.
Gracias por tantos regalos recibidos este año 2016, mi amado.
Admiro a Rey David, mas no lo alabo ni le rindo adoracón. Admiro a Elías, a Abraham, a Isaac, a Jacob...¡admiro a Pablo! ¿Quién no admira a Ester? Pero no les rindo adoración porque ellos te adoraron a ti, porque los ángeles no aceptan nuestra adoración, como dice claramente tu palabra: "Entonces caí a sus pies para adorarle. Y me dijo: No hagas eso; yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que poseen el testimonio de Jesús; adora a Dios. Pues el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. (Ap. 19:10)"
Tú eres el único digno de adoración.
Tú y nadie, nadie más, jamás. Ni antes, ni hoy ni para la eternidad.
Sólo Eres tú Señor. Tú Eres El que Eres.
Bendice a mis amigos, a quienes leen estos mensajes y a quienes les causa incomodidad también, bendice a mi hermana y a mi sobrino, a su esposo, a su hijo y a su familia. Bendice la familia de mi prometida; amado Señor que ya entiendan de una vez por todas que tú eres el Camino, y la Verdad y la Vida. (Juan 14:6)
Bendice a los hermanos que conocí en su negocio o en alguna reunión y en la congregación.
Bendice a mis amigos que continúan apartados de ti, enojados, tristes; sigue impulsándolos a que te busquen, a que pregunten, a que investiguen, dales entendimiento, toca su corazón, ilumínalos.
Bendice al presidente de México, a su esposa y a su familia.
Bendica al presidente electo de los EEUU, a su esposa y a su familia. Toca sus corazones y entendimiento para que todos lleguemos a la comprensión primera y última: que hemos venido a este mundo únicamente para volver a Ti.
En nombre del nombre sobre todos los nombres, del Todopoderoso, Rey de Reyes, soberano, el alfa y el omega, el que Es: Cristo Jesús. Amén.

Sunday, December 11, 2016

Ten la actitud correcta, no solo la positiva

A veces esperamos todo de Dios cuando ya nos ha dado todo.
Nos ha dado todo incluso para pedirle más y lo que queramos.
A veces nos desesperamos y no esperamos.
Porque no recibimos todo lo que creemos necesitamos para "estar bien".
Si desesperamos nos estamos saliendo del cauce que Dios quiere que sigamos.
Si nos desesperamos significa que no hemos buscado lo suficiente a Dios para recobrar nuestra calma en la espera.
Si tomamos la oración como exigencia. No es buena idea.
Si reclamamos en lugar de preguntar. No es buena idea.
Si sólo pensamos en lo que Yo quiero y no doy nada. Tampoco funciona.
Porque yo mismo con mi actitud de cerrazón bloqueo el camino para que Dios se manifieste.
No lo bloquea Dios. Lo bloqueo yo.
Yo bloqueo a Dios si mi actitud es negativa.
¿Qué es una actitud negativa?
Cómo lo ha dicho el pastor Pablo Gil, una actitud negativa es aquella que simplemente a todo responde que no.
"Cómo ves la situación?"
-NO, pues mal.
-NO, pues no sé.
_No, pues se ve que va a empeorar.
Y un largo etc, (anota el tuyo) _____________________________.
Actitud negativa (o sea, que no construye, que no ayuda a mejorar mi vida, que no esta dispuesta a recibir, es también la respuesta: No puedo.
No puedo
No se puede
Y también estos:
Sí, PERO, desafortunadamente...
Sí, PERO, desgraciadamente...
Ellos sí pero nosotros no (además ni te incluyes pero hablas de ti)
Ellos sí pero yo no
Es que...ellos
Es que...ella
Es que ...él
Es que...ya lo intenté y nada
Es que...la última vez lo hice y nada pasó
Y un largo etcétera, la lista puede ser interminable.
Si mi actitud es así, Yo mismo (y no Dios) estoy bloqueando mi beneficio.
Porque no estoy dispuesto.
Para recibir hay que estar dispuesto (preparado)
Quien espera en desesperación está dispuesto sí, pero para no recibir nada o quizá más cosas que no le serán agradables.
Quien espera en la correcta disposición es como si hiciera más espacio en su hogar (corazón, mente, casa) para darle lugar a todo lo que vendrá bueno y que ya da de hecho que vendrá.
Si me enojo por desesperación logré algo: poner una barrera a Dios.
Si me entristezco sin esforzarme en recuperarme y levantarme y buscar a Dios para adorarle y agradecerle a El (y no agradecer a secas) solo me hundo yo mismo en mi hoyo de autolástima.
Quienes ven el futuro con quejas, señalamientos a otros y no se levantan con ímpetu, con fuerza, con esperanza: han sido derrotados desde antes de haber librado la primera batalla
Por eso en películas (no solo en la Biblia), en estrategias militares, jamás jamás llevas a los que se quejan, a los que dicen "uy, son más", "No vamos a poder, hay que ser realistas", "Me gustaría pensar que lo lograremos pero soy escéptico", "No tengo decisión: mejor me abstengo"...todos ellos son cortados y ni siquiera son invitados a librar la lucha por la gloria.
Pero si lo analizas detenidamente son ellos mismos los que se cortan. Son ellos mismos los que no van a la fiesta, al evento.
Tú mismo te borras. Te das delete. ¿Por qué? Porque es más fácil quejarse y andar con la cobija arrastrando penando por lo desgraciada que es tu vida. Y no luchas. Y no recobras tu valentía.
No lo comparto para que te sientas mal. No, porque yo mismo tengo momentos en que me quiero tirar al suelo para que me levanten. Que tengan pena de mí, pobrecito: no tiene carácter.
Y todavía me decía yo "de carácter fuerte". Ja.
Por supuesto que sucederán cosas que te derribarán. Por supuesto que vendrán golpes en la vida que permite Dios para forjar nuestro carácter. Sí, Dios lo permite.
Porque no viniste aquí a quejarte de los demás.
Porque no viniste aquí a este mundo nada más a trabajar como loco para pagar las deudas.
Porque no viniste a este mundo para esperar el Buen Fin ni tener una pantalla más grande.
Porque incluso no viniste este mundo para "sacrificarte por tus hijos"
Tú y yo estamos aquí gracias a Dios.
Tú y yo estamos aquí para volver a El.
Busques por dónde busques todos estamos en la búsqueda.
Y todos estamos buscando porque muchas veces nos sentimos perdidos.
Y solo queremos hallar las salidas fáciles para acallar nuestra alma que desesperadamente te grita: "Necesito adorar, necesito alabar a Dios, darle las gracias a Dios".
Pero acallamos ese grito con ejercicio físico (para ponerte más buena...y luego te enoja que te digan cosas en la calle)
Pero queremos acallar ese grito con viajes, fotos sonrientes (a veces ahora es más compartir "la prueba" de que estuviste en un lugar remoto y "chic" que en lo que disfrutaste con tus propios ojos y no a través del la lente de una cámara)
No estamos aquí para "pasarla bien" nada más.
No estamos aquí tampoco nada más para "sufrir y cargar la cruz".
Pero te resistes a aprender.
Mejor lo fácil: los videítos sin referencias claras de las fuentes que te seducen para que tranquilices la ansiedad que no puedes reprimir dentro de ti:
"Es mejor estar solo", "Es mejor no casarse ni comprometerse" "Venimos a disfrutar los demás que se vayan al diablo"
Sin que te des cuenta que el mismo diablo precisamente te está llevando a ti.
La actitud correcta, no únicamente la positiva (volviendo a lo que comparte el Pastor Pablo Gil , Dios lo bendiga), es la que hace lo que tiene qué hacer aunque incluso no esté de acuerdo con Dios.
Sí, no lo neguemos. Sobre todo en las pruebas llegamos a sentirnos disgustados con Dios, ¿por qué me hace esto a mí? ¿por qué me odia? Y muchos resuelven culpar a Dios de la manera más poco instruída: "Ah, entonces si no haces ni me das lo que yo quiero ya no creo en tí. Porque no resuelves ahorita." Ah, caray. ¿Te estás escuchando? ¿Te estás dando cuenta de lo que estás diciendo y haciendo?
Dios está, ha estado y estará siempre contigo. Pero tú (yo) lo bloqueas con tu negatividad.
¿Por qué en un gimnasio si te crees eso de No pain, no gain?
¿Por qué hasta disfrutas del dolor?
Porque sabes que tendrás un beneficio. Y no esperas al final sino que disfrutas cada paso, cada evolución que ves al espejo.
¿Por qué, entonces, no crees que tu espíritu no requiere de entrenamiento, que ese entrenamiento se llama FE y que es un aprendizaje y práctica diaria?
Y Dios es tan bueno y maravilloso que si hablas con EL como se debe (acuérdate que le estás hablando al Creador del Universo) y le pides que te ayude a tener más perseverancia, disciplina, gusto por aprender de El, que te abra el entendimiento, que te abra tu mente, que no seas tú el que sigas creyendo que te las sabes de todas todas y nada más vas de fracaso en fracaso anunciándote en Facebook tirado en el suelo, si se lo pide a tu Padre que es Dios, por medio únicamente de Jesucristo (porque fue El quien murió por ti y nadie más), te lo otorga. Y te sorprendes de una manera que no puedo explicar.
Y claro que siguen las luchas, y claro que el mundo es a veces terrible, no por Dios eh, porque quienes se siguen haciendo daño unos a otros son seres humanos.
Pero precisamente en las luchas, en las batallas es como se logra la Victoria.
¿Quién has visto que logre una Victoria sin luchar?
También puedes ganarte el fracaso. Si desde antes del primer ladrillo que oiste por ahí que alguien pondría, Tú ya te derrumbaste.
Si antes de que alguien ponga el primer ladrillo, tú mismo ya te tapiaste de pies a cabeza, ¡ayudándole a bloquearte!
Amiga, Amigo:
Yo te comparto esto porque también estoy en el aprendizaje diario.
No porque me las sepa todas. Al contrario, quizá tenga muchas más fallas que tú.
Quizá yo no sea tan exitoso como tú.
Quizá yo no tenga una familia hermosa como tú.
Quizá yo aparentemente no tenga nada ni sepa qué me depara el mañana.
Pero tomé una decisión: seguir a Cristo.
Pero Cristo me tocó un día y me postré a pedirle perdón a mi Padre, al Maestro del Universo.
No le pedí perdón "a la vida" pues la vida no tiene conciencia y no se creó así misma.
No le pedí perdón "a la naturaleza" porque ella no es un sistema, ni es una mujer, ni tiene conciencia, ni se creó a sí misma.
Le pedí perdón al único Creador de todo el universo, de la vida, de la naturaleza. Al único en cuyas manos está mi destino y el de toda la existencia. Y me oyó.
Y si siendo yo nadie me oyó, ¿por qué no te va a oir a ti?
Tù no eres su hijo hasta que tú no lo pides concientemente: volver al Padre.
¿No incluso cuando te has enojado con tu padre o madre terrena sientes que se desconocen? Cómo duele cuando un hijo desconoce a sus padres con sus palabras y muchas veces más con sus actos.
Y qué maravilloso es cuando uno vuelve a casa y les pide perdón a mamá y a papá. Y les dices que los amas.
Así Dios es. Es tu padre, fue quien te creó. Quien te ha colmado de bendiciones. Quien te ha salvado de muchas que tú ni te imaginas.
Quien te ama como nadie ni nada.
Y quien espera que te reconcilies con El.
Venimos a este mundo a reconciliarnos con El.
Por eso no te ha funcionado ni te funcionará que le pidas perdón a la nada. Mucho menos sirve que te "pidas perdón a ti mismo".
Ayuda en parte. Pero no cierras el círculo: ya deja de huir, pues el únco que se seguirá dando de topes serás tú: vuelve a Dios.
Reconócelo. Cristo fue quien te salvó. Nadie más.
El te ha salvado de la muerte y le rindes tributo a otros seres y personajes.
Reconoce que El es tu Señor y Salvador.
Pídele que te reciba y recíbelo tú en tu corazón.
Cambia tu vida ahora.
En cualquier religión puedes quitar a su fundador y nada pasa. Todo puede seguir igual. Solo en el cristianismo es imposible quitar a la cabeza: porque no se trata de seguir "ritos" ni mandamientos nada más, ni que "seas buenito": se trata de iniciar una relación personal, íntima y real con Dios, que está vivo y que es real: Jesucristo.
Si crees en Cristo como crees que existe el Everest, está bien. Pero no estás creyendo como nos queremos referir aquí.
Si crees en Cristo como crees en tu madre que dio todo por ti, estás más cerca.
Si crees en Dios como quien le dio la vida a tu madre, a la madre de tu madre y a tu padre y al padre de tu padre por generaciones y generaciones; si lo colocas como el Unico y primero en tu adoración, más que tu madre terrena, más que tu padre porque El los creó a todos, te creó a ti, y al final todos somos hermanos si lo recibimos en nuestro corazón: entonces has comenzado una relación personal con El.
Ten una relación con El como la tienes con tu mejor amigo.
Ten a Cristo de tu lado.
Si Dios contigo ¿quién contra ti? (Ro 8:31)
Toma la actitud correcta, no solo la positiva.
Sigue a Dios. Ámalo. No lo tengas ahí como un "algo" remoto.
Como algo "qué pasó hace mucho y que ni le entiendo".
Lee la Biblia. Lee la Biblia. Congrégate. Aprende.
Dios es fe, pero la fe es cultiva, se riega cual plantita.
La fe es conocimiento.
Conócelo.
Que Dios te bendiga.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (fil 4-13)

La misericordia. Cuán de vida o muerte es tener misericordia. Si nosotros la recibimos del Adón (el Señor) ¿Cómo nosotros no queremos e...