Saturday, October 28, 2017

Sal de la cueva

Hasta que no hay un esfuerzo por estar en comunidad no se puede entender las maravillas que vienen con ello.
No nos referimos a estar en comunidad con quienes nos caen bien, con quienes queremos aprender algo para nuestros propios fines, sino con aquellos con quienes pensamos que no tenemos nada en común, y más aún, con aquellos que no son agradables a nuestros ojos.
El ser un solo cuerpo es algo escrito y sabio, el trabajo en comunidad, en equipo, contiene sus estira y afloja, sus tensiones, así es, pero cuando el fin es bueno y no egoísta, las recompensas llegan en el mismo momento de arriesgarse a hacerlo.
Vivir en soledad no es vivir, es existir. Los solos se han abandonado del mundo alejándose de él por despecho, por un dolor o, seamos francos, por soberbia.
Si alguien fue herido y esto le provoca "salirse" de un grupo para no volver a convivir con nadie porque todos son malos o hipócritas o lo que sea, se está literalmente limitando el campo de acción y crecimiento que esa persona que se aleja a su soledad pudiera lograr.
Estar solo hoy en día se etiqueta como aquel que es "más profundo" porque "se aleja de lo mundano". No decimos que no sea benéfico de vez en vez darse el tiempo para estar en soledad y meditar sobre las acciones realizadas, las por hacer, reflexionar sobre alguna situación, es bueno. Nos referimos al alejamiento que lucha por oponerse a la comunidad, que en su alejamiento declara un desprecio por los demás, y por si mismo.
Quien no quiere convivir (nos referimos sanamente, realizando una actividad que sea provechosa para el grupo y para otras personas o para alguien que lo requiera, ya sea aprendiendo algo nuevo, o ayudando material o moralmente), quien no lo hace simplemente se ha declarado muerto en vida.
Hoy en día existen los zombis reales.
Los zombis reales van arrastrándose con su pena, alguien o algo no los valora, el mundo no los entiende, y ellos son los únicos con la razón. Se acrecenta la amargura porque ellos se dejan caer en un pozo de autocompasión. No los criticamos, queremos alentarlos a que salgan de ahí.
El ser humano fue creado para vivir en comunidad. Esto significa que no siempre será lo más agradable. Así es.
La Biblia tiene muchos ejemplos de los cuales podemos aprender: el mismísimo Rey David tuvo que convivir dentro de una cueva con un grupo de personas que no hubiera sido lo que él hubiera elegido si le hubiese dado esa oportunidad el Creador del Universo. Al contrario, lo metió ahí con gente amargada, problemática, con deudas, embravecida, sola.
Pero salieron de la cueva, y no sólo salieron con otra actitud sino que se convirtieron en los valientes de David, y eso es decir mucho.
Nuestro Señor Jesucristo eligió precisamente a un grupo de tipos desarraigados, que no tenían nada en comùn entre ellos, unos rudos, otros no muy honrados, uno incrédulo hasta el tuétano e incluso un demonio que urdía cómo asesinarlo. No eligió precisamente a los que "cayeron mejor".
Porque hay siempre un propósito en Dios con nosotros.
Si se tiene una pena amorosa, un problema familiar, un entuerto económico, en vez de alejarse, lo aconsejable es esforzarse por buscar realizar una actividad de ayuda.
Con ayuda no nos referimos a que des tu número de tarjeta o mandes despensas, lo cual es bueno y te lo agradecerá mucho quien lo necesita. A lo que nos referimos es a que nos esforcemos por salir de nuestra cápsula de pureza y seguridad, a en verdad ayudar a alguien, en comunidad, trabajando conjuntamente con otros que quizá no conozcas o sean aparentemente opuestos a ti.
Convivir es un trabajo diario que si se hace con humildad y paciencia, se convierte en una de las actividades en tu vida más significativas que jamás hayas experimentado.
Colaborar en equipo para ayudar te hace dejar a un lado tus penas personales, tus novelas románticas de desamor (perdón, pero así es), colaborar con otros para ayudar en algo o aprender algo nuevo, te fortalece porque te das cuenta en carne propia de la necesidad tan grande que tienen millones de personas. Te alejas de tu ego.
Tú podrás amar (unos adoran) a los perros, pero si vives en soledad no puedes enfrentar tus propios retos: quién eres, qué hay que mejorar, te quedas igual.
Y te quedas igual porque tú eres tu propia medida.
Y bajo tu propio libro pues todo lo haces bien y todo está perfecto en tu vida.
Cuando convives puedes darte cuenta que ni todo era tan oscuro como lo veías y ni todo es tan terrible en tu vida.
Se requiere humildad, preocupación legítima por los demás y un deseo precisamente de mezclarte con el grupo y no de ser el protagonista. Porque el crédito no debe ser para ti.
Son esas cosas que incluso no te molestas en subir a tu face. No que sea malo decirlo, pero dejas que se dé solo y no lo publicitas tú. No pregonas lo buena persona que eres o las grandes obras que haces...ahí ya no tiene chiste.
Alguien solo siempre va a ser una persona con mucha amargura y en efecto con mucha soledad. Pero no porque la quiera sino porque no conoce otra cosa, porque ha perdido el sentido de la aventura y la valentía y prefiere quedarse en una zona estrecha, supuestamente segura (cosa que no es así), sin aprender, sin dar nada, criticando todo lo de afuera.
Es triste.
Todos hemos pasado por ello.
Es humano que nos suceda.
Lo vital es esforzarnos por salir de la cueva
Al principio nos deslumbra el sol, nos duelen los ojos, no vemos nada, luego de tanto tiempo en la oscuridad,
pero una vez que se siente el aire y se ven los colores del mundo,
se extiende adelante el camino estrecho de lo que es correcto hacer, y aunque eso no te regale la salvación porque, de nuevo, estás midiendo tu bondad bajo tu propia regla, si te ayuda a sentirte menos mal y triste en tu soledad, si te ayuda ayudar a ir pisoteando la auto lástima, y se va disipando la tristeza.
Quien está solo es alguien que no ha sabido enfrentar la maravilla y trabajo del Perdón. perdonar y ser perdonado.
Tiene mucho orgullo dentro de sí.
Hay mucha frustración en su corazón
Generalmente son personas que se dicen irónicas. Pero la burla es hacia ellos mismos. No ven un futuro, no hay esperanza...pero ese sufrir es el llamado de atención para comprender que hay que ser humildes, que hay que salir, que hay que levantarse, que hay muchísimas cosas que ignoramos. Darnos la oportunidad.
Y para quienes tienen dudas sobre Dios o han tenido un enojo con Dios, es la estupenda oportunidad para leer su libro, La Biblia, para poder entender cómo es El, qué piensa y qué quiere de ti.
En realidad no existen los ateos. Existen los enojados con Dios, los que quieren ser Dios (qué sufrimiento! Toparse con tal muro!) y los que han recibido una educación tradicional sobre Dios que ya se apartó de lo escrito en su libro y que no quieren leerlo por miedo o por pereza.
Pero nadie es ajeno a Dios.
Sal de la cueva.
Tú no salvas a nadie.
Y si desapareces, la verdad es que en un tiempo todo mundo sigue adelante con sus mismas cosas.
Sal de la cueva.
Se puede tener una vida nueva profundizando, enfrentando pero sobre todo, comenzando a comprender que no lo puedes lograr todo tú solo.
Que tú no elegiste a tus padres. Que ni quiera ellos te eligieron a ti. Fue Dios.
Que la naturaleza no es dios, sino que Dios creó la naturaleza para ti.
Que lo que entiendes por el amor de Dios no coincide con lo que crees si lees su Palabra.
Que El quiere lo mejor para ti.
Que es real. Que está vivo.
Que es bueno, que nadie le gana a generoso.
Y que te quiere contigo, devuelta rumbo a su casa.

Wednesday, October 4, 2017

Qué hacer si tu pastor bebe






tema delicado. La Palabra nos dice en 1 Corintios 10:23-26Reina-Valera Antigua (RVA)
23 Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.
24 Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.
Cuando un hermano en la fe se ha dado cuenta de que su pastor bebe alcohol tiene que discernir varios puntos. DIOS ha permitido alumbrar esa situación para que se medite en ello.
¿Por qué comienzo con esto? Porque la reacción humana (y aún de muchos cristianos) es condenar de inmediato.
Es cierto que apachurra el corazón, sobre todo si la persona bebe con toda intención de hacerlo "socialmente", sin ningún reparo. Pero debemos remontar ese sentimiento sin duda de enojo o desilusión. Porque vemos al Pastor como lo que debe ser: nuestro guía, nuestro ejemplo, un buen testimonio.
Ojo: no estamos diciendo que un pastor tiene que ser perfecto. Sólo Cristo Jesús es perfecto.
Sabemos que aún el pastor es un ser humano, y también está siendo moldeado por Cristo.
La cuestión aquí es que si el supuesto pastor que bebe alcohol de manera "ocasional", que se "echa su copita", que incluso se justifica citando a Timoteo y ahí se agarra de trinchera (no lo cito aquí porque quien no está en la Palabra podría entenderlo equivocadamente como este pastor), lo hace frente a su rebaño, la cuestión es delicada. Y si lo hace frente o junto a hermanos del rebaño que precisamente tienen ese problema con el beber, el caso se vuelve GRAVE.
Primero, porque el pastor está dando un mal ejemplo. Está dando un mal testimonio. Y como dice la cita con la que iniciamos este texto, en el versículo 24, "Ninguno busque su propio bien, sino el del otro", si el mismo pastor de esas ovejas alienta con su ejemplo o condona el hecho de beber alcohol, sea una copita, sea rompopito, frente a sus hijos espirituales que precisamente están atravesando por el grave problema de alcoholismo de uno de ellos o de la pareja, el pastor no está procurando el bien de su rebaño. Esta trabajando para el enemigo. Y Satanás baila en una pata.
Si un pastor hace esto y lo ve "normal" requiere exhorto.
Antes que nada, orar por él. Pedir a DIOS para que el hermano pastor encuentre de nuevo el camino y vea por su corrección y haga rogativas, plegarias constantes para que se libre de ese mal: estar atado al alcohol y además dar mal ejemplo con ese hecho.
Pero para exhortarlo, hay que hacerlo con amor y respeto. El pastor supuesto no es infalible, es humano. Y puede fallar y fallará. Pero es necesario, es vital que sus co-pastores (servidores, diáconos) no condonen este hecho.
Y si resulta que con los que departe tomándose un vinito son precisamente los que ha elegido para que sean sus co-pastores, el caso aún es más delicado. Pero no sin solución.
Justo aquí el Señor está probando a los que pretenden ser co-pastores o servidores en la Congregación. Justo ahí deben levantarse y seguir a Cristo...no al pastor de su congregación.
Justo ahí podrías ayudar a salvar su alma...y las del rebaño que conduce.
1. Ora. Dedica mínimo media hora diaria para orar por ese pastor, oveja que se ha descarriado. Ruega al Señor por ayuda y misericordia por él, su familia y los hermanos en la congregación. Pídele al Señor guía, comprobación, pídele que Él abra el momento y lugar preciso para, con todo amor y respeto, encarar la situación y hablar con el pastor, exhortarlo a que no ignore la situación.
¿Qué debería hacer el pastor?
Aquí es donde el que se ha percatado de su falta, una vez comprobado mediante hechos concretos, y antes que nada, oración, ahí es donde debe mostrar el carácter de Cristo: mostrar misericordia por esa alma, pero también tener la firmeza de DIOS, pues se trata de la salvación de toda una congregación.
Si estás en una congregación donde el pastor probadamente bebe alcohol de manera "social" frente a personas no creyentes o más aún frente o con hermanos en la fe, está cometiendo un grave, grave error.
Si la persona que lo ve lo tolera y participa de esas reuniones y no hace nada al respecto, quizá se encuentre en esa congregación precisamente porque le van a tolerar sus faltas, porque cree que "tiene permiso para tomar también si el pastor lo hace".
Pero esa persona debe de tomar en serio entonces su camino en Cristo. ¿Está en Cristo o en el pastor? ¿De verdad está siendo obendiente siguiendo a Cristo o está simplemente eligiendo lo que le conviene de la Palabra para usarla a su modo y continuar haciendo cosas que le están perjudicando en su vida?
Es una auto evaluación.
No se trata de condenar al pastor, no se trata tampoco de decir, "bueno, ya Dios le dirá" cuando sabe esa persona que está siendo co partícipe de algo que está destruyendo al pastor y destruirá a la congregación. Tenemos que ser sinceros y afrontar la verdad.
Quizá esa persona precisamente está en esa congregación porque "le permiten ser como es él o ella". Entonces, ¿no estamos con Cristo para ser sus vasijas, para que El nos transforme? Si no nos esforzamos en ser obedientes jamás experimentaremos la verdadera fe y jamás conoceremos lo que el Señor tiene preparado para nosotros porque veladamente insistimos en seguir haciendo lo que nosotros elegimos. La persona, si ora y se postra ante Dios y le pide que le muestre si está haciendo algo equivocado con toda sinceridad no podrá evitar sentirse mal. Pero Dios nos perdona, nos conoce y nos alienta a seguir.
Pero no podemos justificarnos poniendo esa frase que muchos cristianos usan para su propio beneficio: "ah, el Señor tiene sus tiempos" Traducción: mientras sigo haciendo lo que se me pega la gana.
Esa persona tiene que entender que no está en Cristo.
Que está dando también un mal ejemplo.
Que no se está esforzando.
Porque esa actitud pasiva, complaciente, también refleja, entre otras cosas:
Que esa persona no ora. O no ora lo suficiente. O no ora con todo el corazón.
Que no está leyendo la Palabra o no cómo debe ser y no con la frecuencia debida.
Que no se está congregando o no se está congregando en un lugar donde se practica la sana doctrina...y donde el pastor es el primero en tener que dar un buen testimonio.
Otras cosas que pueden servir de guía para meditar si se está en el lugar correcto (no en el lugar que le gusta o le parece más "padre" a quien se quiere congregar sino a dónde le llama Dios acudir):
¿Sigue teniendo problemas con el alcohol? ¿La pareja sigue sufriendo fuertemente por el alcohol?
¿No cambia realmente nada en su vida como pareja?
¿Uno de la pareja ha optado por ignorar la situación y vivir solo aunque esté con la otra persona bajo el mismo techo?
¿La relación como pareja es sana?
¿Cumple cada quien con su función como pareja tanto en lo íntimo como en el sustento?
¿Oran juntos?
¿Leen la Palabra juntos?
¿Se juntan más con los amigos de antes o más con hermanos en la fe?
¿Has notado cambios en tu físico?
Si una persona está bajo la tutela de un pastor que presenta esta dolencia tiene que ayudarlo como hermano en la fe.
No es sugerible evidenciarlo frente a toda la congregación (no en un primer acercamiento). Debe de ser lo más discreto y privado y directo (cara a cara).
Si no lo entiende, y la situación sigue, se tiene que acudir a los ancianos de la iglesia (los co pastores, los servidores) que tengan buen testimonio. Si están igual, pues ¡qué espera la persona para salir corriendo de esa congregación! Pues queriéndolo o no están sirviendo a Satanás.
Esto puede ser un momento de gran avivamiento para la Gloria de Dios: si el pastor está con Dios, pedirá perdón, rogará al Señor, se esforzará en enmendar su camino. Dios es bueno...pero también es justo.
Muchas veces sucede que el pastor es o alguien muy joven, que le ha faltado experiencia de vida, o quizá nunca se ha quebrantado realmente y aceptó ese cargo por diversas razones que no incluyeron su quebrantamiento y decisión de dedicar su vida a Cristo. Quizá su familia es de pastores y lo obligaron. Quizá esa persona este sufriendo porque, cierto es, el ser pastor es una responsabilidad colosal. Nada más el Rey de reyes, cuando lo llame a su presencia, no solo le pedirá cuentas por su vida individual sino por la de su rebaño. No es para tomarlo a guasa.
No hay cabida para seguir pensando erradamente que porque "diosito es buenito y yo soy su consentido" me va a perdonar.
Quizá perdone...pero hay consecuencias.
Ayuda a tu pastor si está atravesando por esa tribulación.
Ayuda a que se levante CRISTO con poder para que le muestre a el camino correcto, que lo recobre. Puede ser algo maravilloso para la gloria de Dios.
Reflexiona, si estás en esa situación, ya sea siendo pastor, servidor, co pastor, diácono, capellán...o eres parte de la congregación, un hermano o hermana en la fe: medita, reflexiona por qué motivos has llegado a esa iglesia, si de verdad te estás abocando a seguir a Cristo o sigues negociando con su Palabra. Piénsalo seriamente porque seguro depende de ti alguien o dependerá, ¿qué ejemplo quieres que vea tu hijo de ti? ¿Qué crees que pensará si te ve echándote la copita con el pastor? ¿Cuál es el cambio que está viendo tu hijo?
Todos tenemos fallas, errores, todos, todos tenemos algo por qué luchar y vencer dentro de nosotros. Pero la diferencia está en si nos estamos haciendo tontos dilatando el tomar conciencia o de verdad estamos postrados buscando la misericordia y ayuda de nuestro Señor Jesús.
Es un hecho, es una realidad irrefutable que si lo buscamos de todo corazón, con toda el alma, de todo nuestro ser y entendimiento, el Señor inclina su oído a nosotros y nos ayuda y nos libra.
Gracias a Dios en mi congregación no tenemos esta situación. Hay otras, por supuesto, para eso vamos a la casa del Señor: primeramente a alabarlo, a darle las gracias, a gozarnos de su gran amor, de su generosidad, de su misericordia...
...vamos a pedirle ayuda, claro
..pero vamos también a que nos digan la VERDAD, a discipularnos para servirle, a seguir trabajando en nuestra salvación, esforzándonos en corregir aquello que tenemos que remontar. Todos, todos tenemos no una sino varias cosas que corregir.
Por ello, quienes consideran que un cristiano ya es puro así nada más por varita mágica está errado. Por supuesto que si se recibe a Cristo algo, algo debío suceder atronadoramente dentro de esa persona para decidir por fin seguir a Cristo, para alejarse del mal camino, pero es una labor ardua, gratificante, maravillosa, porque solo así entablamos lo que busca Dios de nosotros: tener una relación estrecha, única, persona, íntima, real, verdadera, palpable con El.
Que Dios bendiga tu congregación y tu vida. En el precioso y todopoderoso nombre de Cristo Jesús. Amén.

La misericordia. Cuán de vida o muerte es tener misericordia. Si nosotros la recibimos del Adón (el Señor) ¿Cómo nosotros no queremos e...