εη εレ レïßr⊕ dε šα†αηáš šï †ú εrεš ïηƒïεレ, pïεηšαš εη šεx⊕ †⊕d⊕ εレ díα, ßušςαš pεrš⊕ηαš pαrα Ωuε †ε αレαßεη, †ε šïgαη, †ú εrεš hïյ⊕ dεレ dïαßレ⊕. šï †ú ïηšïš†εš εη šεguïr †u pr⊕pï⊕ ςαmïη⊕ d⊕ηdε šεgurαmεη†ε †ε ς⊕mpレαςε ψ †ε dα šεgurïdαd εレ dïηεr⊕ ψ レαš pr⊕pïεdαdεš †ú εš†áš εη レ⊕š ßrαz⊕š dε šα†αηáš. šï ïηšïš†εš εη ςrεεr Ωuε εrεš ßuεη⊕, Ωuε †ú η⊕ レε hαςεš dαñ⊕ α ηαdïε, šï †ú šïguεš ςrεψεηd⊕ Ωuε η⊕ †ïεηεš p⊕r Ωué pεdïrレε pεrdóη α ηαdïε, p⊕rΩuε ší †ε レ⊕ dïς†αr⊕η pεレíςuレαš dε αr†ε, uη mαηïƒεš†⊕ p⊕レí†ïς⊕ ⊕ †u ƒïレ⊕š⊕ƒíα αu†⊕ας⊕m⊕dαdα α †uš dεšε⊕š gεηεrαレmεη†ε mα†εrïαレεš ⊕ šεxuαレεš, †ú εrεš hïյ⊕ dεレ dïαßレ⊕. αh⊕rα, šαßεm⊕š Ωuε †ú η⊕ Ωuïεrεš εš⊕. šï レ⊕ Ωuïεrεš, αmïg⊕ mí⊕, Ωuε dï⊕š šε αpïdαdε dε †ï. pεr⊕ šï η⊕ レ⊕ Ωuïεrεš, šï šαßεš Ωuε η⊕ εš†á ßïεη, εš†áš α uη rεšpïr⊕ dε ∀⊕レ∀εr αレ ςαmïη⊕ ς⊕rrες†⊕: αrrεpïéη†ε†ε dε †uš ƒαレ†αš, dε †uš pεςαd⊕š, αrrεpíεη†ε†ε dε hαßεr†ε αレεյαd⊕ dε dï⊕š, pídεレε pεrdóη ψ αςεp†α Ωuε յεšuš εš εレ hïյ⊕ dε dï⊕š, pídεレε Ωuε εη†rε εη †u ς⊕rαzóη ψ ⊕rdεηε †u ∀ïdα, εη†régαレε †u ∀ïdα Ωuε εš dε εレ dεšdε šïεmprε, εη†régαレε レ⊕ Ωuε εš dε εレ, ψ ς⊕η⊕ςεráš レα mαrα∀ïレレα dεレ ∀εrdαdεr⊕ dï⊕š, η⊕ dεレ Ωuε †ε hαš ïη∀εη†αd⊕ εη †u mεη†ε, η⊕ dεレ Ωuε hαš m⊕レdεαd⊕ α †u ς⊕η∀εηïεηςïα ψ dïςεš Ωuε †ε ς⊕ηšïεη†ε †⊕d⊕ レ⊕ Ωuε †ú hαςεš ψ Ωuε †⊕†αレ †ε pεrd⊕ηα. αmïg⊕, εšε η⊕ εš dï⊕š, εš šu εηεmïg⊕ drαzαd⊕. ¿η⊕ ∀εš Ωuε šα†áη εš εレ pαdrε dε レα mεη†ïrα? εηςïérrα†ε εη uηα ςαrα α ςαrα ς⊕η յεšúš, hαßレα ς⊕η εレ ψ šï レ⊕ hαςεš ς⊕η レα šïηςεrïdαd ψ εレ rεšpε†⊕ ψ humïレdαd Ωuε šε レε prεšεη†α αレ rεψ, εη†⊕ηςεš †ú mïšm⊕ †ε dαráš ςuεη†α dε レ⊕ εΩuï∀⊕ςαd⊕ Ωuε εš†αßαš ς⊕η rεšpες†⊕ α εレ.
Thursday, July 20, 2017
Nadie es puro, excepto
˜”*°•.˜”*°•
No somos buenos pues nadie lo es, no hay uno bueno, excepto Jesucristo
(aunque Él, en toda su humildad le otorga ese lugar de bondad al Padre).
En realidad: nadie merecemos lo que tenemos de bueno.
Algo que impide que seas liberado es la culpa.
Puedes disfrazarla, puedes engañarte y repetirte que tú eres limpio, que tú decides que así sea, como si tú tuvieses en verdad poder sobre ti mismo. La realidad es que no es así.
Analízate a ti mismo: no lo has logrado como querías.
No has vencido esa ira que te controla todos los días. No te has despojado de vivir quejándote de todo, enojado por los políticos, por el tránsito, por la lluvia, por el sol, por tu jefe, por tu vecino, por tu pareja.
Crees que te mereces todo. Y aún te quieres convencer que te lo mereces todo. No lo decimos como crítica, te lo decimos para que sepas la Verdad: no te mereces nada.
Nadie nos merecemos esta vida ni nada de lo que tenemos porque todos hemos hecho mal. Todos.
Sólo podemos disfrutar de todo lo que tenemos, anhelar más cosas, soñar, planear, porque Jesucristo murió por ti, por mí, por todos.
DIOS envío a su Hijo para con su muerte pagar lo que nosotros hemos hecho.
Por eso, puedes ser libre en Cristo y en nadie más. Nadie más. No hay nadie más en la Biblia ni en la Historia que haya hecho esto y además tenga el poder de realizarlo. Dioses pequeños podrán deslumbrarte pero jamás cumplirán lo que DIOS te promete en su Palabra.
Y DIOS no es como tú y como yo que mentimos. O que nos arrepentimos de lo que nos comprometemos o que ponemos pretextos.
DIOS jamás se echa para atrás, siempre avanza, quieras o no. DIOS es el que tiene el plan porque toda la Creación es suya, incluyéndote a ti y a los tuyos.
DIOS no miente.
y DIOS sólo quiere tu bien.
DIOS es real, está vivo, y quiere que vivas una relación personal con Él.
Alguien que piense que se merece todo o es un niño (y hasta cierto punto es comprensible que crea eso) o eres una persona inmadura. Esto afecta tu carácter y por ende, tus sufrimientos los viertes en escapes.
Usas drogas como el alcohol, fumar, químicos, fármacos, compras y compras, te endeudas, aceptas vivir en una relación destructiva o crees que tú solo tienes el poder de arreglarlo. Si miras bien, ¿cuánto tiempo llevas sin poder controlar un solo día tu vida?
Debes de saber que creer en DIOS no es lo mismo que creérle a DIOS. Jesús dice que hijo de DIOS es aquel que escucha su Palabra y la lleva a obra.
Si crees en DIOS pero continúas haciendo lo que a ti te parece y no lo que DIOS te dice, no eres hijo de DIOS. ¿Por qué? Porque al no conocerlo ni hacerle caso le estás haciendo caso al mal, a tu enemigo, que te tiene dominado.
Si tú usas drogas (cerveza, cubas, tequila, vodka, etc; fumas cigarros, marihuana, tienes tanta dependencia del dinero que lo crees solucionar con préstamos, tienes una relación de pareja en la que eres la víctima o quizá el agresor...etc) ahí está tu dios, pues de ello dependes, de ello eres esclavo.
Debes de saber que DIOS espera por ti, pero no hay mucho tiempo ya. Si Cristo viniese hoy y tú no te has arrepentido, tienes que saber que ya será demasiado tarde, y no podrás pedir perdón ya. Por eso DIOS permite que el mundo siga así: tú eres su intrumento, tú eres quien puede manifestar a Cristo en sus actos y en su interior, siguiendo lo que manda realmente (no lo que te platicaron tus abuelitos).
Decídete ya. Esta calamidad que estás pasando son más que alarmas que te vuelven a gritar que vuelvas a Dios.
Tú estás solo porque hay una porción de soberbia en ti. No te culpo. Me pasó igual. No te juzgo. Te digo la verdad. Sal de ahí. Deja de acerte la víctima que eso no es de DIOS. NO existe pasaje alguno en donde DIOS se complazca o te pida que te hagas la víctima. ¿Porque lo haría si cuando alguien está con DIOS tiene al Todopoderoso protegiéndole? ¿Cuál víctima? Dios repite en innumerables ocasiones: "¡Levántate! Levántate y se fuerte, levántate y esfuérzate..." Pero no te deja solo para ver cómo le haces, eso de "ayúdate que yo te ayudaré" es una engañosa frase y jamás la dijo Jesús. Al contrario, DIOS está dispuesto a ayudarte, incluso El hace la mayor parte del trabajo para ti, contigo, porque te ama.
¿Por qué no lo sientes? Porque no estás con El.
Porque primero te pones a ti, luego a tus hijos. O primero pones a tu pareja, o primero a tu hijo. Y ese orden está errado. Primero pon a DIOS, quien te ha dado a tus hijos, tu bienestar, todo, todo, absolutamente todo lo que tienes se lo debes a DIOS.
Bájate de tu tronito.
Dale a DIOS el lugar que es de EL.
Relaciónate con El. No lo tengas nada más para el domingo. NO lo tengas nada más para pedir. El ve todo lo que haces, cuando hablas con groserías, cuando insultas, cuando no controlas tu débil carácter (porque no es fuerte perder el control o se gruñón), ya ríndete.
Ríndete a DIOS, ríndete a EL. Deja de luchar contra El. Deja de ser desobediente. El te ama. Te ama como jamás has sentido el verdadero amor. Porque amor ni siquiera es lo que hasta ahora has sentido.
Deja de hacer a un lado a Jesús. ¿De veras tú crees que sabes más que El?
Dios te bendiga. •°*”˜.•°*”˜
lucas 18:19
marcos 10:18
efesios 2:8-9
Algo que impide que seas liberado es la culpa.
Puedes disfrazarla, puedes engañarte y repetirte que tú eres limpio, que tú decides que así sea, como si tú tuvieses en verdad poder sobre ti mismo. La realidad es que no es así.
Analízate a ti mismo: no lo has logrado como querías.
No has vencido esa ira que te controla todos los días. No te has despojado de vivir quejándote de todo, enojado por los políticos, por el tránsito, por la lluvia, por el sol, por tu jefe, por tu vecino, por tu pareja.
Crees que te mereces todo. Y aún te quieres convencer que te lo mereces todo. No lo decimos como crítica, te lo decimos para que sepas la Verdad: no te mereces nada.
Nadie nos merecemos esta vida ni nada de lo que tenemos porque todos hemos hecho mal. Todos.
Sólo podemos disfrutar de todo lo que tenemos, anhelar más cosas, soñar, planear, porque Jesucristo murió por ti, por mí, por todos.
DIOS envío a su Hijo para con su muerte pagar lo que nosotros hemos hecho.
Por eso, puedes ser libre en Cristo y en nadie más. Nadie más. No hay nadie más en la Biblia ni en la Historia que haya hecho esto y además tenga el poder de realizarlo. Dioses pequeños podrán deslumbrarte pero jamás cumplirán lo que DIOS te promete en su Palabra.
Y DIOS no es como tú y como yo que mentimos. O que nos arrepentimos de lo que nos comprometemos o que ponemos pretextos.
DIOS jamás se echa para atrás, siempre avanza, quieras o no. DIOS es el que tiene el plan porque toda la Creación es suya, incluyéndote a ti y a los tuyos.
DIOS no miente.
y DIOS sólo quiere tu bien.
DIOS es real, está vivo, y quiere que vivas una relación personal con Él.
Alguien que piense que se merece todo o es un niño (y hasta cierto punto es comprensible que crea eso) o eres una persona inmadura. Esto afecta tu carácter y por ende, tus sufrimientos los viertes en escapes.
Usas drogas como el alcohol, fumar, químicos, fármacos, compras y compras, te endeudas, aceptas vivir en una relación destructiva o crees que tú solo tienes el poder de arreglarlo. Si miras bien, ¿cuánto tiempo llevas sin poder controlar un solo día tu vida?
Debes de saber que creer en DIOS no es lo mismo que creérle a DIOS. Jesús dice que hijo de DIOS es aquel que escucha su Palabra y la lleva a obra.
Si crees en DIOS pero continúas haciendo lo que a ti te parece y no lo que DIOS te dice, no eres hijo de DIOS. ¿Por qué? Porque al no conocerlo ni hacerle caso le estás haciendo caso al mal, a tu enemigo, que te tiene dominado.
Si tú usas drogas (cerveza, cubas, tequila, vodka, etc; fumas cigarros, marihuana, tienes tanta dependencia del dinero que lo crees solucionar con préstamos, tienes una relación de pareja en la que eres la víctima o quizá el agresor...etc) ahí está tu dios, pues de ello dependes, de ello eres esclavo.
Debes de saber que DIOS espera por ti, pero no hay mucho tiempo ya. Si Cristo viniese hoy y tú no te has arrepentido, tienes que saber que ya será demasiado tarde, y no podrás pedir perdón ya. Por eso DIOS permite que el mundo siga así: tú eres su intrumento, tú eres quien puede manifestar a Cristo en sus actos y en su interior, siguiendo lo que manda realmente (no lo que te platicaron tus abuelitos).
Decídete ya. Esta calamidad que estás pasando son más que alarmas que te vuelven a gritar que vuelvas a Dios.
Tú estás solo porque hay una porción de soberbia en ti. No te culpo. Me pasó igual. No te juzgo. Te digo la verdad. Sal de ahí. Deja de acerte la víctima que eso no es de DIOS. NO existe pasaje alguno en donde DIOS se complazca o te pida que te hagas la víctima. ¿Porque lo haría si cuando alguien está con DIOS tiene al Todopoderoso protegiéndole? ¿Cuál víctima? Dios repite en innumerables ocasiones: "¡Levántate! Levántate y se fuerte, levántate y esfuérzate..." Pero no te deja solo para ver cómo le haces, eso de "ayúdate que yo te ayudaré" es una engañosa frase y jamás la dijo Jesús. Al contrario, DIOS está dispuesto a ayudarte, incluso El hace la mayor parte del trabajo para ti, contigo, porque te ama.
¿Por qué no lo sientes? Porque no estás con El.
Porque primero te pones a ti, luego a tus hijos. O primero pones a tu pareja, o primero a tu hijo. Y ese orden está errado. Primero pon a DIOS, quien te ha dado a tus hijos, tu bienestar, todo, todo, absolutamente todo lo que tienes se lo debes a DIOS.
Bájate de tu tronito.
Dale a DIOS el lugar que es de EL.
Relaciónate con El. No lo tengas nada más para el domingo. NO lo tengas nada más para pedir. El ve todo lo que haces, cuando hablas con groserías, cuando insultas, cuando no controlas tu débil carácter (porque no es fuerte perder el control o se gruñón), ya ríndete.
Ríndete a DIOS, ríndete a EL. Deja de luchar contra El. Deja de ser desobediente. El te ama. Te ama como jamás has sentido el verdadero amor. Porque amor ni siquiera es lo que hasta ahora has sentido.
Deja de hacer a un lado a Jesús. ¿De veras tú crees que sabes más que El?
Dios te bendiga. •°*”˜.•°*”˜
lucas 18:19
marcos 10:18
efesios 2:8-9
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