Monday, August 7, 2017

Leer y la Verdad

Siempre fue mi objetivo, mi hambre y sed en la vida conocer la verdad. Y por eso leía y leía de todo. Filósofos, escritores galardonados y ocultos, de todo; buscando esa Verdad única que en realidad todos buscamos. Ahora que la encontré, miro estas obras con ternura en cuánto a la búsqueda de la verdad. Ya no me llama leerlos por encontrar "un camino en mi vida" pues ya lo hallé y no hay otro. Pero sí disfruto mucho la técnica, el manejo del lenguaje, la maravilla de la imaginación humana que puede abarcar tanto hasta perderse, aquellas novelas que retratan bien el acontecer humano. Pero hasta ahí. Pues ya una literatura que buscase ser "incómoda", "irreverente", "revolucionaria" o "verdadera" me aburre ya que no está la verdad ahí. Y si está es para aprender lo contrario a la verdad.
Desde que estoy en la palabra de Dios no he vuelto a leer una novela del mundo. De pronto me entran ganas pero al poco rato de hojearla la dejo y tomo mi Biblia.
No es que sea "malo" o pecado leer novelas (aunque hay que saber discernir cuáles y por qué), pero como mi objetivo personal de vida era leer y leer porque buscaba la VERDAD, porque algo dentro de mí no me dejaba satisfecho pensando que "hay una verdad para todos o que cada quien tiene su verdad", cuando la encuentras ese vacío se llena y entonces novelas que se te quieren presentar como "iluminadas" generalmente me aburren.
Pero también he comprobado que los clásicos por ello lo son y siempre es gratificante hojear un poco de Joyce, de Dostoievsky, Toltoi o Thomas Mann o Sommerset o Chekhov.
De lo de hoy...uy. Creo que pasará mucho tiempo para que me anime a levantar uno de los libros que se publican hoy en día como gansitos marinela, después de tener los lentes correctos para leer La Biblia que es todo, que es tanto, que es fascinante, que es hechos históricos, profesías cumplidas y por cumplir, parábolas, cartas, frases sabias, alabanzas; en donde hallas momentos de miedo, de tensión, dónde pones a prueba tu intelecto, donde mucho no se entiende aún pero mucho ya se te revela, donde "te caen los veintes", donde se habla de todo lo humano y cómo resolverlo, absolutamente de cualquier dilema humano y con su resolución y guía nada menos que de DIOS, pues comprenderá cualquiera que es difícil bajar a leer algo humano. Pero aún a ellos Dios les otorgó esos grandes dones, pues nada hay fuera de Dios, y todo lo creado es creado por El.
Muchos se equivocan: el diablo no es creativo, este no creó ni crea nada. Toma lo creado para distorcionarlo, contaminarlo, ensuciarlo. Todo lo creado invisible y visible es de Dios. Pues si fuese lo contrario estaríamos hablando de dos poderes Creativos. Y no los hay. El Creador es sólo uno y único. Y es el más grande regalo y placer y honor y (todo) leer la Biblia y escuchar a Dios hablándote directamente.
Por ello, la Biblia no se puede leer ni "objetivamente", ni como libro de ensayos o de historias...es todo. La Biblia nos muestra lo que pensó DIOS para nosotros. No es toda la mente de Dios porque sería imposible, pero sí todo su entendimiento para nosotros. Todo lo que podemos recibir, comprender y llevar a cabo. Pues no hay nada que te ponga que no puedas lograr en El. Fuera de El se complica más y te sientes abandonado a tu suerte. Pero con El, contemplas al Creador, al Todopoderoso en acción y te quedas quieto y esperas, y te gozas en El, en su infinita bondad, sabiduría, poder...y no puedes ya dejar de tener contigo pegado el libro de Dios: la Biblia.
Cualquier otro libro tendrá cosas valiosas, claro está. Pero ninguno, ninguno te revela la VERDAD de cómo fueron las cosas en el principio, como son ahora y cómo terminará todo. Y está a la disposición de todos lo que quieren conocer la verdadera VERDAD, pues es sólo una. No hay más.

No comments:

Post a Comment

La misericordia. Cuán de vida o muerte es tener misericordia. Si nosotros la recibimos del Adón (el Señor) ¿Cómo nosotros no queremos e...