Tuesday, January 31, 2017

Indignación y lo que no sabes de ella.

A veces vemos alguna noticia y solo por haberla leído nuestro ser se perturba. Y procedemos a señalarlo en las redes sociales y mostramos eso que los que manejan los medios llaman indignación, el gran enfado que produce algo o alguien.

Se cree que estar indignado significa que:
1. Esa persona no es indiferente ante la injusticia.
2. Que quejarse significa mostar esa indignación y que produce un efecto.
3. Es una persona que supuestamente está sufriendo por los demás.

Debes de saber que dentro de esas ideas hay una parte de verdad pero mucha inexactitud también.

1. Es cierto que la indignación es en principio inevitable. Porque sorprende a la persona, porque le parece imposible que algo así de injusto ocurra. Mas si nos detenemos a reflexionarlo no se nos dice qué más hacer y la mayoría permanece en ese estado de frustración. Y la frustración petrifica.

Para ciertos grupos que propagan noticias es beneficioso provocar, tentar a las personas. Picarlas, como se dice, para que se enojen, ¿por qué?

1. Porque si se enojan se quejarán. Si se quejan se desahogarán.
y esto neutraliza cualquier acción que pudiese realizarse en contra de quienes detentan el poder.

2. Porque si se muestran indignados y lo comparten en las redes, en su familia, en su trabajo se están petrificando.

Y a algunos grupos de poder les cae de maravilla que la gente se petrifique en su frustración.

Pero hay algo más que debes saber: la indignación no puede ser tu forma de vida ni tu reacción automática porque te va deteriorando progresivamente.

¿Por qué te sientes frustrado?
¿Por qué sientes que las cosas siempre deben de salir como tú quieres cuando tienes pruebas constantes de que no es así?

Te vamos a compartir la razón: porque tu fe ha flaqueado.

No decimos que no tengas fe. Decimos que debido a tanto bombardeo de mensajes, en medio de tanta confusión, se perdió la guía y se quedó el ser humano solo: se alejó de Di-s.

Una idea equivocada en el mundo es que tú eres quien se crea todo. Que incluso es tu obligación crearte y darte todo lo que quieras. La verdad es que esto no es así.

Cuando te adentras en ti mismo siempre llegas a una pregunta, ¿de veras esto es todo lo que hay? ¿Por qué siempre me queda una sensación de insatisfacción en todo lo que hago? ¿Por qué recurro a comer constantemente? ¿Por qué tomo alcohol cuando sé que siempre esa algarabía es futil y al día siguiente me siento pero de lo que estaba?

El mundo nos ha hecho creer que uno no debe arrepentirse de nada, que uno debe únicamente amarse a uno mismo, ser uno mismo, y demás ideas que tienen una porción linda pero que en verdad solo nos conduce a más sufrimiento.

¿Por qué? Porque en esas ideas está desprovista la idea del esfuerzo. Si lo miras bien, todas esas ideas de entrenamiento personal y/o espirtual no van dirigidos a que hagas el bien, a que te preocupes por los demás, a que seas más humilde, a que vuelvas a Di-s, sino que colocan en primer lugar el placer.

Lo que hacen es alentar tus deseos carnales: tú ten relaciones con quien sea y con cuántos quieras porque eso significa "conocer", tú diviértete porque este mundo se va a acabar.

Una cosa es cierta: el mundo se va a terminar. Y no quedará nada.
Y si te quedaste en afanes del mundo, te quedarás más vació y para siempre.

Cuando se es sincero con uno mismo no hay quien no reconozca el miedo a morir, las dudas de lo que habrá más allá. Todos tenemos la inquietud de saber qué pasa después. Todos dentro de nosotros sabemos que este mundo no puede ser nada más esta vida.

Y nos engañaron: nos dijeron que con solo vivir placenteramente no pasa nada. Que con que no le hagas daño a nadie, no pasa nada. Pero resulta que todos hemos herido a alguien. Todos hemos cometido errores. Y esa es una carga.

Tú tomas alcohol porque te sientes mal por algo que te pasó, te hicieron o tu hiciste o provocaste. Y no has hecho nada al respecto.
Tú vives enojado porque continúas creyendo que tú eres quien se otorga todo, que tú eres quien te forjas tu camino. Y no es así.

Si tu cultivas tu fe, comienzas a derribar tus propias barreras, dejas atrás preguntas que solo te desaniman y te formulas las preguntas que te ayudan a dar un paso adelante. Y otro, y otro más.

Comienzas a darte cuenta de que no quieres volver a Di-s porque crees que no te va a perdonar. Porque te han hecho creer que hasta que estés tú bien no podrás volver a El. Y esto no puede ser.
Porque todos cometemos errores y todos hemos cometido pecados graves. Este es precisamente un motivo más que suficiente y necesario para esforzarnos y acercarnos al Rey, pedirle perdón, arrepentirnos de lo que hicimos, esforzarnos para no volverlo a hacer y sucede algo maravilloso y real: El Rey te perdona y no solo eso, te ayuda y cambia tu vida.

Este Rey es real. Su reino es el universo, aquello que te imaginas y aquello que jamás te podrías imaginar. De hecho es dueño de este planeta, sus países. Es dueño tuyo, creas o no en El. Y te ama, creas o no en eso.

¿Por qué entonces no te ayuda? Porque no se lo has pedido correctamente. Tienes que entender que Di-s es el Rey de Reyes, que lo tú lo necesitas a El pero El no te necesita a ti, no nos necesita a nosotros. Pero El es bueno y el quiere una relación íntima con cada uno de nosotros: contigo, claro que contigo también.

No necesitas pagar nada, ni necesitas ser culto, ni tener títulos, tan sólo necesitas rendirte ante el Rey, pedirle perdón, arrepentirte de lo malo que hiciste, perdonar de corazón a quien te hizo daño y pedirle al Rey, que es Todopoderoso, que no hay nada imposible para El, que te ayude a limpiar tu corazón, que te dé justicia, que te guíe en cada paso de tu vida, para esta y para la vida eterna, que es real, que existe porque Di-s no miente. Di-s es pura verdad, la verdad pura, la única. El es el camino, la verdad y la vida.

Consúltalo con Di-s, El es tu Padre, el te oye en todo momento. No necesitas sacar una ficha, ni hacer cita, ni hablar con sus subordinados ni con personajes queridos para El, no. Tú puedes y debes hablarle directamente a tu Padre. No pierdes nada con intentarlo. busca un lugar y momento de soledad, y háblale de todo corazón. No reces, no repitas escritos: esta vez plática con El, no te preocupes si no te salen las palabras al principio. Dí lo que te nazca de tu corazón, por ejemplo, "Señor...Di-s, me siento rara hablándote así, siento que le estoy hablando a la pared o al árbol, pero quiero hablarte a ti, Di-s. Tú que lo puedes todo, tú que eres el rey y mi padre, porque tú me creaste y creaste todo. Y tú has permitido que yo haya llegado a esta situación que no entiendo. Di-s mío, no entiendo por qué pasan tantas cosas feas. Pero reconozco que no voy a entender todo porque no soy dios. Tú eres Di-s, eres único Señor, por favor, quiero pedirte que me reveles más de Ti, quiero pedirte de todo corazón que me des más fe, que me ayudes a creer más en Ti, que me ayudes a seguirte. Te pido perdón por las cosas que hecho mal, que me han hecho sentirme mal. Te pido perdón por haberme sentido enojada contigo. Te pido que me ayudes Di-s mío a conocerte. Porque si te pongo de verdad como lo primero en mi vida, tú me ayudarás a crecer, a ser mejor, a sentirme más fuerte, y mi familia y mi vida será mejor. Señor, te lo pido en nombre del nombre más poderoso, en nombre de Cristo Jesús, amén."

Dilo con tus palabras. Puedes tomar partes que te ayuden para que puedas después soltarte tu misma. Comienza a conversar con Di-s, eso es lo que El quiere. No quiere estar lejos de ti, todo lo contrario. No está allá lejos en los cielos. Está allá, pero también puede estar cerca de ti, contigo. Acuérdate que es DIOS, no es humano, es Di-s y te ama, te ama como nadie jamás lo hará, te ama, te perdona, te ama, te ayuda, te ama...pero decídete a conocerlo.

Esto es el principio, hay otros pasos necesarios pero maravillosos.
Mientras tanto, comienza a hablar con El. Ten paciencia, has estado años alejada, llena de noticias e información confusa, pero Di-s comenzará a trabajar en ti. Ten paciencia, esfuérzate. Cuando menos te des cuenta sabrás en tu mente y en tu corazón, en tu ser, que Di-s está vivo, es bueno, es el todo poderoso, nada lo vence, te ama, y está contigo.

Di-s te bendiga, en nombre del único nombre, del único que puede interceder por ti, en nombre de Cristo Jesús. Amén.

No comments:

Post a Comment

La misericordia. Cuán de vida o muerte es tener misericordia. Si nosotros la recibimos del Adón (el Señor) ¿Cómo nosotros no queremos e...